Juvenal se complace en presentar a la revelación poética piedralteña…

La verdad verdadera, que Juvenal pellizca sus volutas para convencerse que está despierto…

¡Qué dominio de la verba!

¡Qué impoluta cadencia!

¡Qué diáfana letanía!

¡Qué armonía gregoriana!

¡Parlanchina Cocorita no dice cosas banales,

Y vestida de blanco, piruetea al Pajarón!

¡Oh, cual si fuera hipsípila que dejó la crisálida!


La verdad, la verdad… que Hugo Jesús se apuntó otro poroto. Salve.