El 25 de Agosto es siempre en Florida un día de fiesta y siempre genera historias que contar cuando miles de floridenses salen a las calles a presenciar los actos patrióticos que tienen su punto culminante en la calle Alejandro Gallinal sobre la cual se realiza el desfile cívico-militar. La presencia de las autoridades nacionales y departamentales sobre los palcos ubicados sobre la Plaza Asamblea crean un marco de solemnidad solo interrumpido por el corretear de los niños.
PUNTO A FAVOR. La intendencia tomó una medida por demás acertada en el momento en el que decidió embanderar con pabellones patrios varias calles de la ciudad. Desde el ingreso a Florida por la rotonda sur, incluyendo el puente, las calles Saravia, Pocho Fernández, Independencia, Gallinal, Gral. Flores, Ituzaingó, la misma plaza Asamblea estuvieron adornadas por decenas de pabellones patrios que embelleciaron y dieron un justo marco a los festejos. Estuvo buena.
VERDE OLIVA. El ejército nacional instaló un stand en la Plaza Asamblea muy bien diseñado en el que se mostraban diversos elementos relacionados con sus actividades. Armas antiguas y actuales, folletería explicativa e inclusive un power point mostrando las bondades de ésta institución. En el interior del lugar se encontraban dos cadetes de la Escuela Militar y dos alumnos del Liceo Militar Gral. Artigas de Montevideo que atendían amablemente a los visitantes. A su vez en el exterior había una tanqueta, un obus y algún vehículo militar junto a los cuales mucha gente decidió fotografiarse. Se nos dijo que esto era parte de una nueva forma de comunicarse que se tendrá con el ciudadano común porque se entiende que en general la gente ignora todo lo que realiza en el ejército y de paso algún joven se entusiasma y se suma a ésta movida verde oliva.
OTRO ESCALÓN. Uno de los puntos altos de la jornada fue la actuación de la Banda Juvenil de Florida como banda de palco. Los dirigidos por el profesor José Pedro Fleitas son un orgullo floridense que sigue cosechando reconocimientos y parece que no están ni cerca de llegar a su techo.
ESTABAN TODOS. Como siempre pasa en ésta fecha todos los medios de prensa locales y capitalinos se hicieron presentes durante todo el día en Florida para informar sobre los festejos. Es la oportunidad que tienen los floridenses de ver bien de cerca a esos periodistas que desde el televisor entran a diario en sus hogares.
SEGURIDAD. Es un tema recurrente de este tiempo y nadie deja nada librado al azar cuando de seguridad se habla. La presencia del Presidente de la República fue un motivo más que importante para que se reforzara la vigilancia la que desde temprano fue muy estricta.
QUE NEGOCIO. Un señor desde las 10 de la mañana se instaló en la esquina de Ituzaingó y Gallinal. Fue, colocó dos caballetes, una tabla larga encima y después que armó el mostrador lo lleno de roscas, bizcochos dulces, salados y donas bien azucaradas. La respuesta de los consumidores fue inmediata y el «bizcochero» en poco más de una hora se quedó sin nada. Sin nada de mercadería porque lo que es plata se llevó bastante
A LO PEPE. Mujica llegó al palco acompañado por la comitiva pero extrañamente no se dirigió al lugar desde donde observaría el desfile civico-militar. En cambio, eso si, muy acompañado, se dirigó por Gallinal rumbo a Ituzaingó. A la pasada se dirigió a una vecina que estaba en el palco y le dijo «no son puntuales», siguió su camino e ingresó al bar de la esquina.
¿BROMATOLOGÍA?. No es por lo bien que le fue al hombre, cosa de la que nos alegramos. Pero donde estaban los inspectores de la intendencia, porque creo que ese tipo de comercialización de alimentos no está permitido.
LO AMAN. Ese trayecto del presidente hasta el bar, tanto en la ida como en la vuelta fue constantemente interrumpido por madres y niños que querían abrazarlo, tocarlo, besarlo. Otra parte del público gritaba su nombre desde las aceras y fue gracias a la guardia de seguridad que pudo seguir su camino varias veces interrumpido. «No hay chance» al Pepe lo aman.