Más de 2000 personas ya se concentran en el Teatro de Verano y agitan al ritmo de «La Chancha» cuando el atardecer le pone cada vez más color a la fiesta del rock en Florida. Pelotas, banderas, humo, luces y ese sabor único que le pone la juventud, impulsan un buen espectáculo entre piedra, pasto y altos decibeles.