Luego de haber finalizado el “Programa de Educación Sexual” del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración de Educación Pública (ANEP), organizaciones de la sociedad civil, hicieron pública una carta, en setiembre, denunciando su cierre.
Nora Castro, vicepresidenta del Codicen, manifestó que la educación sexual en los subsistemas educativos es un “mandato legal” además de “un derecho humano sustantivo”.
Castro aclaró que “prosiguen su tarea los centros de referencia en los departamentos del interior”, y que se “implementó un curso de formación de inspectores de Educación Primaria a través de una plataforma virtual del programa”.
Agregó que al finalizar los fondos asignados, “las acciones y los efectos de esas acciones se siguen implementando y sintiendo”, lo que además se fundamenta en la obligación que “establece el artículo 40 de la Ley General de Educación” respecto a la transversalización de la educación sexual en el sistema educativo público.
Por otro lado, el Consejo de Educación Secundaria (CES), está de acuerdo con lo expresado por el Codicen, en que la educación sexual es una política que deber ser trasversal a la curricular, lo que se expresa en la figura de “profesor referente”, que se inserta en el liceo y trabaja en coordinación con los integrantes de la dirección, con los docentes, los estudiantes y sus padres, según explicó Yannine Benítez, coordinadora técnica designada por el CES.