ESPECIAL¦FLORIDADIARIO EN CASUPÁ

Por Alexis Trucido

Luis Alberto Oliva dejó el fútbol y la OSE para cambiar la cara de Casupá y es uno de las alcaldes más pintorescos del país. Mary Urse, la floridense alcalde en Rocha también cuenta como le va. «¡Luisito!», saluda un casupense. «¡Canario! ¿Cómo andás? Mirá que ya estoy con tu tema», contesta el pintoresco alcalde de Casupá con sonrisa ancha, la camisa blanca desabrochada y acompañado por el siempre incondicional «Waico», su perro.

Luis Alberto Oliva (53) no deja de extender manos, abrazar a alguna doña, charlar con un obrero y atender reclamos.

«Las quejas se reciben en todos lados», dice, aunque el municipio trabaja de 8.30 a 12.30. «La gente viene con problemas y muchas veces no tengo la solución, pero el hecho de que puedan hablar con alguien ya es otra cosa, se sienten respaldados», explicó.

La basura, los focos para la iluminación, el estado de las calles, la adjudicación de una vivienda, la falta de guardia médica los domingos y «alguien que atienda la plaza de deportes» son algunos reclamos que ha recibido desde que asumió como alcalde de Casupá.

«Por costumbre voy al bar de Gardiol (uno de los concejales) a tomar un par de whiskysitos, esperan a que me siente y caen con los reclamos… Y uno tiene que asumirlo. Antes de ganar ya sabía que iba a ser así», reflexionó el alcalde.

Para asumir renunció a OSE, donde era encargado de oficina. Además de trabajar allí, hasta hace pocos meses era director técnico del club Inca «hasta que perdimos la chance en la copa El País… Acá la pasión es el fútbol», señala. Y advierte que sí, continuará con «Panorama Deportivo», su programa radial emitido en la FM local.

«Acá lo fundamental era el alumbrado, la limpieza, el acondicionamiento de espacios verdes y el bacheo», afirmó.

Hablarle de presupuesto «es casi una mala palabra». Las necesidades del poblado de 3.000 habitantes que se ubica 70 kilómetros al Este de Florida, se cobren «a pulmón», ya que la ley le asignará rubros a partir del año 2011, al igual que al resto.

«Hace pocas horas (contó el viernes) el intendente Carlos Enciso llegó y se llevó la lista de pedidos».

El municipio de Casupá elevó 21 propuestas. Entre otras cosas pidió: 3.000 metros de cordón cuenta, bitumen para 30 calles, una ciclovía de 2.000 m, saneamiento para cuatro calles, 6 funcionarios, arreglos para camping, comedor, cementerio y maquinaria pesada.

«Yo no manejo ni un mango. Algún gasto puntual lo saco de la caja chica y después llamo al director de Descentralización que se encarga de todo eso», explicó Oliva.

Los insumos de Oliva son escuetos. «Acá sólo está lo básico: tres administrativos, un funcionario en el cementerio, tres para la basura, un oficial albañil, y dos peones».

Pero la logística es peor que los recursos humanos. «Tenemos un viejo camión Mercedes, viejito, pero anda. Con él juntamos ramas, hacemos bacheo, trabajamos con la retro y juntamos basura». El alcalde dividió la semana para las tareas. «Dos veces por semana juntamos ramas y cosas que la gente saca, y otras dos tapamos pozos».

La alcaldía carece de secretario y vehículo. «Yo salgo en mi auto, pero por lo general ando caminando», explica Oliva. Por estos «malabares», el alcalde recibe $ 33.000 por mes.

«Esta es una alcaldía colorada (Oliva es representante de Vamos Uruguay), en una intendencia blanca y con gobierno central frenteamplista», recordó Oliva, quien se muestra orgulloso de su popularidad.

«¡Mirá que una encuesta de Pinatto me da 72% de aprobación!», afirma.

Los vecinos sostienen que lo mejor que ha hecho «Luisito» fue limpiar. «Los barrios estaban deteriorados, sucios y sin luz. Acá no se cortaba ni el pasto», dijo una vecina.

Además de limpiar la plaza, el alcalde puso un sereno de 18.00 a 24.00 para cuidarla.

Mantener el bitumen, mejorar la atención en salud y concretar una inversión en la zona son sus objetivos a largo plazo.

«Las calles sanas no podés dejar que se rompan, la gente humilde no se puede andar enfermando solo en horario de policlínica, y por lo menos una inversión tengo que traer; si no hago eso al menos, es que no hice nada», afirmó Oliva.

Los vecinos de Rocha colaboran

ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ

La fronteriza ciudad de Chuy mejoró su recaudación en un 50% y gracias a eso su alcaldesa, la floridense Mary Urse, logró que abrieran caminos para atender a 150 familias a las que se les dotó de agua y luz, hacer saneamientos para 50 ciudadanos, extender el alumbrado público, pavimentar 13 calles y refaccionar la casa de la cultura, entre otras cosas.

En La Paloma el alcalde Alcides Perdomo (que cobra líquido $ 27.000 por mes) reconoció tener serias dificultades, pero resaltó los esfuerzos colectivos de los vecinos.

En La Pedrera, por ejemplo, los vecinos hicieron decenas de papeleras de mimbre para que la basura no sea volcada indiscriminadamente en cualquier lugar.

Este gasto que han asumido los pobladores será reintegrado con la primera partida presupuestal que reciba el municipio de La Paloma.

Luces para la cancha de fútbol 5

FLORES | VÍCTOR RODRÍGUEZ

El municipio de Ismael Cortinas dispone desde septiembre de una partida única de $ 48.000 pesos que le adjudica el gobierno.

La alcaldesa, Luz de María Echande, percibe un sueldo de $ 13.000 en la mano. «En una reunión reciente de alcaldes les daba lástima a los demás», señaló. Lucy, como la conocen en el lugar.

Ella asegura que el mayor aporte que ha hecho hasta el momento fue la compra y donación de artefactos lumínicos; dos para la escuela local y cuatro para la futura cancha de fútbol 5 del club Arroyo Grande.

Sus mayores desvelos son la creación de fuentes laborales, la lucha contra la falta de oportunidades de la mujer y la emigración de la juventud. No le gusta que los jóvenes cortinenses se vayan y «solo queden los viejos». Por eso construirá la cancha de fútbol 5, y con luces.

NdR: agradecemos a nuestros compañeros de El País, Eduardo y Víctor.