Mientras hay CTI saturados y hubo 10 muertos entre las 0 del 31 y el mediodía del lunes en Florida sólo hubo 5 casos y no hay internados.
Y la alta siniestralidad de fin de año repercutió en los centros asistenciales de Tacuarembó, Cerro Largo y Treinta y Tres. Ayer fallecieron dos jóvenes, elevando a diez el número de muertes en accidentes. Es el peor registro en tres años, señala la crónica de El País.
En un caso llamativo para Florida, “no hay ningún internado por accidentes de tránsito”, confirmaron a FloridAdiariO las autoridades del hospital Dr. Raúl Amorín Cal.
Pero la situación es adversa en otros lugares. Tacuarembó está saturado por la cantidad de pacientes internados en el CTI del Hospital Regional por accidentes de tránsito.
Allí, el 80% del CTI de adultos está ocupado por 16 accidentados. Se trata de pacientes de Tacuarembó, Cerro Largo, Rivera.
El director del Hospital Regional de Tacuarembó, Ciro Ferreira, catalogó la situación de «pandemia y catástrofe» peor que el virus de la gripe AH1N1 y reclamó de las autoridades mayor fiscalización y un cambio del marco jurídico para controlar la situación.
«Con motivos de las fiestas en nuestro CTI regional, que atiende a pacientes del norte del país, nos sobrepasó todas las previsiones que tenemos en cuanto a poder tratar a pacientes graves», informó Ferreira. Además, el director del centro asistencial destacó que la mayoría de los traumatizados son motociclistas que no utilizan el casco de protección.
En la madrugada de ayer, fallecieron Santiago Rocha Márquez, de 15 años de edad, y Diego Trinidad Correa, de 20 años, como consecuencia de una extraña modalidad de «picada» de motos realizada en la ruta Nº 5 en Tacuarembó.
Según fuentes oficiales, el mecanismo de la carrera motociclista es similar a una «ruleta rusa»: uno de los conductores corre por la línea amarilla que divide la ruta y el otro lo hace en sentido contrario. A mitad de camino se cruzan ambos motociclistas y pierde la carrera aquel que esquive al otro en la maniobra. En el caso de los dos jóvenes fallecidos ayer, ninguno habría esquivado y chocaron frontalmente, señalaron las fuentes.
Además, otro conductor de moto fue internado en el CTI por chocar frontalmente con la camioneta del intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra en la avenida Domingo Arena.
El Centro de Neurocirugía de Tacuarembó atiende a unos 25 pacientes por mes y desde su inauguración lleva más de 4.000 personas intervenidas, la mayoría por lesiones generadas por siniestros de tránsito.
En Cerro Largo, la directora Departamental de Salud, Beatriz de Tomassi, reclamó que la Intendencia arachana debía «poner reglas» para bajar la elevada siniestralidad en el tránsito de ese departamento.
De Tomassi dijo a El País que hubo una petición concreta del Consejo Consultivo de Salud a la Intendencia de Cerro Largo para que se endurezcan las normas de tránsito y «no ha habido ningún avance. Mientras tanto sigue muriendo gente» en Cerro Largo, advirtió.
«El tránsito en Cerro Largo es caótico. No hay hospital ni sistema de salud que aguante con este alto índice de siniestralidad», señaló.
El director del Hospital de Melo, Omar García Rocha, señaló que no hay día que no ingrese al nosocomio un politraumatizado grave.
Agregó que, en ocasiones, llegan a ser internados hasta tres fracturados en siniestros viales en una jornada.
En Treinta y Tres, se han registrado repetidos accidentes de tránsito. En este momento, el hospital olimareño enfrenta dificultades para atender fracturas serias que requieren de intervenciones quirúrgicas. La falta de anestesistas en Montevideo repercute en que lesiones que debieran atenderse en forma urgente tienen un retraso de días.
Este es el caso de dos personas accidentadas, que permanecen internadas desde el 19 y 20 de diciembre, respectivamente. En uno de los casos se trata de una fractura de cadera que se intervendrá hoy.
Ayer se operó en el Sanatorio Americano a una persona de edad avanzada con fractura de cuello de pie. «Esta situación se ha agravado a partir de noviembre» del año pasado, dijo a El País el director del hospital de Treinta y Tres, Mario Motta.
Autoridades sanitarias de Canelones han señalado que es enorme la cantidad de siniestros registrados en rutas canarias, aunque ello no causó una emergencia sanitaria.
En Young, Río Negro, también se constató un elevado número de accidentes de tránsito en la ciudad y en las rutas nacionales 3, 24 y 25.
PROBLEMA. Este es el peor comienzo de año en comparación con los dos anteriores en materia de fallecidos por accidentes de tránsitos en carreteras y zonas urbanas.
«Son cifras de fallecidos que en los últimos dos años no las teníamos. Se trata de un problema cultural. Hay que corregir esas conductas con educación y fiscalización», dijo a El País el comisario de Policía Caminera, Rubén Fernández.
El presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial, Gerardo Barrios, calificó de alarmantes las cifras de siniestralidad y señaló que muchos de los episodios están vinculados a ingesta de alcohol, exceso de velocidad y no respetar las señales de tránsito. «Las intendencias no aplican o aplican parcialmente la normativa sobre controles», dijo Barrios.
Entre la hora 0 del viernes 31 hasta el mediodía de ayer, fallecieron diez personas en accidentes de tránsito, la mitad de ellos se registraron en carreteras ubicadas en Maldonado, Canelones, San José, Treinta y Tres y Tacuarembó.
En los primeros tres días de 2011, Caminera registró 20 accidentes. En todo 2010 sucedieron 2.750 siniestros y en 2009, 2.478. El año pasado, los accidentes mataron a 175 personas y lesionaron a 2.554.
(Producción: Red de Corresponsales de El País).
Retorno: sÓlo dos accidentes
Como todos los años, Caminera puso en marcha el «Operativo Retorno» para asegurar fluidez en el tránsito que generan los veraneantes que regresan a Montevideo luego de haber pasado las fiestas en el Este. Desde las 18 horas del domingo 2 hasta la 1 de la mañana de ayer, 40 efectivos y 20 vehículos se desplegaron en peajes de las rutas Líber Seregni (ex Interbalnearia), ruta 8 y la 11. El jefe de prensa de Caminera, Rúben Fernández dijo a El País que el pico máximo de automóviles se registró sobre las 23 horas del domingo 2 en el peaje de Pando, al contabilizarse 2.193. En segundo lugar, y dos horas más temprano, fue para el peaje de Solís con 1.533 y finalmente las casillas ubicadas sobre la ruta 8 que, a las diez de la noche, vieron pasar 375 vehículos. Hubo dos accidentes leves.
Las rutas peligrosas
La ruta 5 fue la arteria vial donde se registró la mayor cantidad de siniestros entre el 1° de enero y el 30 de octubre de 2010, según Policía Caminera. En esos diez meses se contabilizaron 375 siniestros. En segundo lugar, y con sólo un accidente de diferencia, quedó la ruta 8. La ruta Seregni (ex Interbalnearia) ocupó el tercer puesto con 240 accidentes. Las rutas 1 y 3 ocuparon el cuarto y quinto lugar, respectivamente, con 179 y 173 siniestros.
Turista brasileño en Las Rosas
M.T.C., el turista brasileño de 30 años que protagonizó un accidente fatal el sábado 1° en Punta del Este, es un conocido productor agrícola residente de la ciudad de Mandel Viana del estado de Río Grande do Sul.
Integra una familia de alcurnia cuyos miembros salen frecuentemente en las páginas sociales de los diarios de Porto Alegre y San Pablo. M.T.C. también es reconocido en los círculos de criadores de caballos criollos. Es integrante de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos de Brasil.
En sociedad con uno de sus hermanos, los caballos de M.T.C. han obtenido premios en concursos donde participan productos de Río Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, Sao Paulo, Minas Gerais y Uruguay.
Según la página web de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos, el joven brasileño es propietario de una cabaña de equinos en la zona de Alegrete.
El domingo 2, la jueza penal de Maldonado, Adriana Graziuso, resolvió el procesamiento con prisión de M.T.C. por homicidio culposo. En el accidente perdió la vida Jennifer Marino Osano, de 18 años, y resultó herido de gravedad Rodolfo Damián Sosa, de 20.
M.T.C. fue derivado al penal de Las Rosas de Maldonado, la cárcel más hacinada del país. Aloja 500 presos en 150 plazas. Su nivel de hacinamiento es de 301%.

Publicado en El País Digital