Se hizo, por fin. Uruguay entró en los Juegos Olímpicos de Londres gracias a su imposición por la mínima diferencia ante Argentina.
En un complicado campo de juego, donde costó muchísimo dominar el balón y hasta mantenerse firme, la Celeste propuso desde el primer minuto y consolidó un dominio territorial que le posibilitó jugar en cancha de Argentina.
Con el manejo de Adrián Luna, la solidez y prolijidad de Diego Polenta, pero especialmente merced a las soberbias incursiones de Matías Vecino el equipo de Juan Verzeri impidió que los albicelestes se acomodaran en la cancha.
La firme postura en el fondo, integrado esta vez con una línea de tres, más la inteligente cobertura de todo el campo que se realizó en la mitad del terreno fue mermando las posibilidades argentinas de sacar provecho de la velocidad y creatividad de su jugador más peligroso: Iturbe.
Uruguay anticipó bien. Cerró las líneas cuando fue necesario y, fundamentalmente, tomó la iniciativa. La búsqueda del arco rival fue casi constante, bajo la inspiración de Vecino. La victoria permitió a Uruguay conseguir la clasificación a los Juegos Olímpicos de Londres.
Las estrellas
M. Vecino
Autor del gol que valió el pase a Londres y el hombre más peligroso.
D. Polenta
Un fenómeno cubriendo el balón, atacando y defendiendo.
Ovación digital
