El puesto de Acodike en Florida, ubicado en la calle Saravia frente al hospital, es el único que está abasteciendo de gas en la capital departamental y sólo cargas de 3 kilos del fluido combustible. Megal (Sintel) anunció que trae al menos 100 garrafas en esta jornada.

“Nos salva el depósito. Se terminaron las garras de 13 kilos y ahora sólo queda para tres o cuatro días para las de 3. Esperamos que llegue”, dijo el operador desde el lugar a FloridAdiariO.

Por su parte la firma Megal, ubicada en Sintel en el acceso de ruta 5 y 56, anunció que sobre el mediodía contará con al menos 100 envases de gas que durarán unas pocas horas.

“A pesar de las propuestas y contrapropuestas entre el gobierno, empresas y trabajadores del supergás, el conflicto continúa. El desabastecimiento se extendió a todo el país pero las autoridades descartan, por ahora, decretar la esencialidad”, indica hoy el portal digital de El País.

La Comisión de Industria de la Cámara de Representantes recibió a autoridades de la Cámara de Gas Licuado de Petróleo para tratar el tema del desabastecimiento.

El diputado nacionalista e integrante de la comisión, Álvaro Delgado dijo a El País que el panorama del conflicto es «negativo» y solicitó «la inmediata declaración de esencialidad del servicio por parte del Poder Ejecutivo».

Por ahora el gobierno descarta pedir la esencialidad del servicio. El director de Trabajo, Luis Romero mostró rechazo a la medida y el director de Energía y Tecnología Nuclear, Ramón Méndez, confesó que se mira la situación con «preocupación» pero que el conflicto está en manos del Ministerio de Trabajo.

Por otro lado, el diputado Luis Puig recibió ayer a los trabajadores para apoyarlos en sus reclamos. «El sindicato tiene una actitud muy responsable. Este conflicto tiene su historia y antecedentes y la actitud que han tenido las empresas es la de no buscar soluciones, no negociar y dilatar la situación», aseguró.

Puig dice que el conflicto es «originado» por la «intransigencia» de las empresas y la «soberbia» de las Cámaras Empresariales que «intentan desconocer los derechos que tienen los trabajadores».

Recién mañana habrá una nueva instancia de negociación tripartita en la Dirección Nacional de Trabajo y el sindicato será recibido, además, por la Comisión de Trabajo y la de Industria de la Cámara de Representantes.

SITUACIÓN. Los trabajadores montaron ayer una guardia gremial en la planta de envasado. Trabajaron dos horas y liberaron unas 5.000 garrafas, según dijo a El País, Raúl Ferrando de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio e Industria (Fueci).

Hoy se reunirán en asamblea y analizarán trabajar cuatro horas diarias para mejorar el abastecimiento en el interior del país, donde el stock de garrafas se terminó entre el viernes y el sábado.

Según los trabajadores se está envasando para descomprimir la situación en lugares que entienden «esenciales» pero aseguran que las garrafas no llegan y son «manejadas» por las empresas que benefician según «conveniencia».

«Parte del gas `a granel` que sacamos para un hospital fue para un hotel de alta rotatividad. Los garrafones de 45 kilos que son para recarga de garrafas chicas, que es lo que más usa la población, no llegaron porque terminaron en talleres o astilleros. Nosotros estamos envasando pero los grandes distribuidores, asociados a las empresas, son los que se están llevando lo envasado», aseguró Ferrando en la puerta del despacho del diputado Puig.

Fuentes allegadas al sector empresarial consultadas por El País dijeron que la situación siguen «incambiada» y ratificaron que hay «desabastecimiento» del combustible en todo el país.

«Con las dos horas que trabajaron hoy (por ayer) se pudo descomprimir un poco la situación en Montevideo pero en el interior no hay gas ni en comedores infantiles ni en hospitales ni en ningún lado», aseguró la fuente.

FLORIDA. El desabastecimiento de gas comenzó a preocupar el fin de semana. “Vinimos y no había nadie. El muchacho está repartiendo y vamos a tener que esperar”, dijo Roxana que, garrafa en mano junto a su marido y su hijo, esperaban en el puesto de venta de Acodike, el único con gas este domingo en Florida.

“Vamos a tener que volver al fuego”, bromeó la mujer en la jornada donde más se sintió la falta del combustible en el departamento.

Funcionarios de diversos locales de venta indicaron que el desabastecimiento comenzó el miércoles y se acentuó este sábado y domingo.

Al menos un operador aseguró tener el aviso que “recién el martes de tarde comenzaría a llegar el gas”.

“Acá los picos de venta pueden llegar hasta 200 garrafas diarias y si fuera invierno sería mucho peor”, indicó Edgardo Sastre desde el local ubicado en Juan Ignacio Cardozo y Saravia.

Y el promedio es menor o similar en otras empresas que ayer sólo lucían envases apilados prontos para el recambio desde hace tres o hasta cuatro días.

PREOCUPADOS. Si bien no hay graves afectaciones por la falta de gas, los operadores indicaron que “hay preocupación”, principalmente entre comerciantes y parte de la población.

“Gente de restaurantes que utilizan mucho gas y revendedores, y hasta algunas personas han llevado más de un envase y preguntan cuánto queda y cuándo vendrá”, explicó Jorge Tejera, funcionario de la empresa Acodike.

El local de la empresa era el único con abastecimiento hasta el mediodía del domingo, frente a otros cuatro abastecedores en Florida.

“Y por eso hay gente esperando. Salgo a repartir y cuando vuelvo hay cuatro o cinco, pero igual no queda mucho”, relató el empleado.

La tarea se duplicó y hasta se triplicó en algunos turnos de venta se indicó, pero quedaban poco más de 150 envases sobre las 14 horas.

Tejera indicó que “no hay certeza de cuando vienen”. “Se habla del martes pero no tenemos un aviso concreto”, se aseguró a FloridAdiariO.

MELO. Ante la falta de supergás en todas las distribuidoras, muchas familias optaron por cargar gas brasileño en los cascos vacíos de las garrafas uruguayas, a pesar de que en el país norteño cuesta $ 80 más caro.

El consumo del gas brasileño se disparó durante el fin de semana. Modestos puestos artesanales montados por personas que cobran hasta $ 50 para pasar el gas de la garrafa brasileña a la uruguaya era parte de la escena que se vivió durante el sábado y domingo.

Uno de los casos fue el de Ramón Tomas Rodríguez, oriundo del barrio García de la ciudad de Melo. Este trabajador confesó que, habitualmente, su tarea es vender supergás o recargar garrafas de tres kilos, pero «ahora existe una avalancha muy grande de personas que quieren hacer el traspaso». Para eso les cobra unos $ 50 y hace un «negocio redondo», dice alegre.

El gas brasileño es transportado por los motoquileros que transportan desde Aceguá (Brasil) hasta 14 garrafas llenas en un solo viaje.

En Melo, unos 15.000 hogares consumen supergás, y se estima que 6.000 consumen sólo gas brasileño.

En base a El País. Crónica de Viviana Ruggiero / Producción Néstor Araujo.