Más de 150 trabajadores del frigorífico Florida presentarán una demanda penal contra la empresa Clademar S.A. por lo que consideran un delito de apropiación indebida. La demanda se debe a que la empresa realizó los descuentos a los trabajadores por sus pagos a la firmas Anda, Asse, Cash y Banco Comercial pero no depositó el dinero en las cuentas correspondientes “por lo que los cedulones comenzaron a llegar y ya tenemos algunas casas embargadas”, dijo Jorge Pérez a El País uno de los trabajadores más antiguos de la planta que se encuentra paralizada desde el julio de 2009.
El presidente del sindicato, Sebastián Robinson, explicó que los trabajados generaron gastos “como todo el mundo, se hicieron los descuentos pero no se volcaron los montos a las firmas”.
“Es un delito de apropiación indebida, estafa o como quieran llamarlo y esta penado por la ley. Se ve que el propietario como no era de este país no lo sabía”, afirmó.
Según se estimó el monto con el que «se quedó» la empresa puede ascender hasta los 250 mil dólares. “Pero es apenas una estimación porque no se ha calculado”.
Para la demanda los trabajadores deberán presentar por los menos 10 testificantes y se estima que la instancia judicial se va a desarrollar en Florida.
“La decisión ha sido apuntar a donde halla que hacerlo para que el frigorífico se mueva. Este es el lado más flaco”, dijo el sindicalista tras mantener una reunión con el ministro de Trabajo Eduardo Brenta que los recibió en las últimas horas.
“Lo bueno de esto es que las autoridades están dispuestas a colaborar, lo malo es que sí hubiese ocurrido en enero cuando pedimos la reunión, tal vez ya iríamos en la mitad del camino”, indicó.
Si bien el encuentro fue calificado como positivo, Robinson anunció que los trabajadores deberán esperar los tropiezos de la empresa para seguir con los planes iniciales de comprar, expropiar o reabrirla de alguna manera.
“Hay que buscar el punto flaco para el primer tropiezo: después vemos si vende y baja a la realidad con el precio o que se puede hacer”.