Un incendio destruyó el mobiliario y afectó parte de la estructura de una precaria vivienda. El hombre que vive solo dejó una vela encendida a San Expedito porque fue a una entrevista de trabajo
Un hombre de 55 años perdió prácticamente todo lo que tenía en su vivienda cuando un incendio del cual se sintió completamente responsable le quemó sus pertenencias.
Esa mañana Pelgato encendió una vela a San Expedito ya que se dirigía a una entrevista por un trabajo, depositando toda su fe en el santo para que lo acompañara. Sin embargo no se dio cuenta que este acto de confianza podía desatar un siniestro, al no tomar precauciones y dejar la vela encendida sobre la mesa de luz la que en determinado momento tomó fuego extendiéndose al resto del mobiliario. Vecinos alertaron a los bomberos y el propio implicado trató de sofocar el fuego pero por precaución sus vecinos no lo dejaron.
Sin embargo Pelgato, más allá de este difícil momento no se da por vencido y más que apoyo en materiales solicita trabajo, ya que está acostumbrado a realizar cualquier tipo de changas.