Honorario y personal, discrepante y amigo, Alberto Tabaré Britos, definió que intendencia y partido no pueden funcionar juntos.

«En cierta manera más que una asesoría, es una colaboración en el quehacer de quien como en este caso, Carlos Enciso, por la tarea que está desarrollando plenamente en la intendencia, necesita una ayuda en la faz personal», dijo el dirigente y «asesor honorario y personal» del intendente en las áreas de gestión y política.

«Hemos hablado con el amigo y estamos dispuestos a hacer la tarea y dar una mano en todo lo que sea posible», explicó Britos en cuanto a su tarea en la comuna donde facilitaría «contactos», «ideas o que, a través nuestro, se pueda viabilizar alguna cosa».

Desde el punto de vista político, «ya sea por razones obvias» u otras que suponen tanto Britos como Enciso, como la dedicación completa a la gestión comunal, «la faz política es algo que se debe de atender y ahí también ha confiado en nosotros porque de alguna manera estemos actuando en lo que puede ser la agrupación Manuel Oribe y el propio Partido Nacional». 

NADA MEJOR QUE EL PARTIDO. «El partido tiene que funcionar como partido mas allá del gobierno municipal en todas las áreas. Incluso si mañana está discrepante como partido con la administración nacionalista, tiene que manifestarlo, plantearlo y obviamente, las autoridades tendrán que prestar atención a lo que desde su propio partido se puede decir muchas veces», anunció el dirigente sobre la posición que a partir de ahora se supone impartirá enla Manuel Oribe.

Para Briítos no valen solamente las buenas intenciones y sostuvo que esta administración es pasible de errores. «Por más buena intención que se tenga en la gestión, se cometen errores. Y como todo el mundo se equivoca, porque sólo no se equivoca el que no hace nada y esta es una intendencia que hace y se puede equivocar. Entonces, nada mejor que el propio partido llame la atención en aquellas cosas en las que se ha tomado una decisión equivocada. Para eso estamos», agregó. 

Si bien reconoció que «cambiaron» los ritmos, indicó que «ayuda» el coincidir en ideas. «Con Carlos tenemos una relación de mucho tiempo durante su gestión como diputado en el período anterior y colaboramos con él en su gestión.

Hoy el ritmo de trabajo es diferente pero cuando hay una identidad de pensamiento en un montón de cosas a veces se hace más fácil la tarea. Más allá de su actividad plena y total, no hay inconveniente en ningún tipo de sentido», dijo. 

EL REGRESO. Britos sigue reafirmando que «nunca se fue» y que las diferencias no fueron ideológicas. «Yo más que una discrepancia de ideas tuve una discrepancia de procedimiento.

En su momento me parecía que era buena cosa dar un paso al costado sin irme de la agrupación pero sí de la militancia activa».

Según explicó después, el tiempo curó heridas. «Hay algunas cosas en las que tal vez el tiempo me haya dado la razón. Pero son momentos de corregirlas y si hubo algún error de apreciación por parte de quien tenía que corregirlas concordamos.  Hay algunas cosas que yo también pude tener con un enfoque equivocado y por la propia dinámica de la militancia que muchas veces no deja ver cosas con claridad».

Allí, aclaró que «las cosas han cambiado». «Hoy la sintonía es diferente: tenemos la mismas apoyaturas, algunas cosas  han sido comprendidas y por algo nos han pedido también que colaboremos en la tarea; es porque hay una identidad de ideas», concluyó.