Los delincuentes conocían detalles y se llevaron la memoría del circuito cerrado de cámaras. A su vez, hicieron saltar una alarma en un local a tres cuadras.
Diferentes fuentes consultadas en la localidad, indicaron a FloridAdiariO que “el robo está cantado y armado”.
Los hechos ocurrieron en forma paralela. Primero, la alarma del local de Antel se había activado. Los funcionarios de la seccional 6ta. concurrieron al lugar conjuntamente con una funcionaria del local.
“Habían cortado el perno superior de la cerradura de la puerta y sacaron un cajón que contenía dinero y tarjetas de teléfonos públicos, pero no había más faltantes”.
Paralelamente, según las estimaciones, los ladrones se ocupaban del comercio ubicado a tres cuadras en Pons y Juani.
“Entraron por una puerta del fondo, rompiendo un candado”, dijo Roxana Sánchez, la propietaria del comercio, a FloridAdiariO en el lugar.
La mujer de 35 años contó que llevaron aproximadamente unos $ 3000 pesos en cambio.
“Siempre llevamos, nunca dejamos. Pero en este cierre estaban las chiquilinas, y parece cosa del destino, yo no pasé a buscar el dinero y quedó”, contó la comerciante.
Además del dinero, el botín sumó 8 botellas de whisky, cartones de cigarrillos de varias marcas y tabacos – “eso se lo llevaron todo” y algunos comestibles, entre ellos, varios kilos de carne.
Pero lo más llamativo para las autoridades y la propietaria fue el desbaratamiento del sistema de seguridad que tenía el comercio.
“El UDR, que no es otra cosa más grande que un DVD, y tiene la memoria del circuito cerrado de cámaras, la desconectaron de todos lados y se lo llevaron”, agregó la mujer.
El golpe supone “un gran dolor para el trabajo”.
“Sánchez es una persona que trabaja mucho en Casupá. Hace muchos años que se dedica a esta profesión y es injusto que le pase esto”, contaron sus vecinos.
En el lugar trabajó personal de Policía Técnica y ahora se practican las averiguaciones del caso.