El emotivo homenaje que se le tributara al dirigente político y ex Director de empresas públicas, Legislador e Intendente, Juan Justo Amaro Corrado, superó las emociones del veterano caudillo del Partido Colorado.
Tras un acto colmado, que contó con la presencia del ex presidente de la República, Dr. Jorge Batlle, y una emotiva entrega de una placa conmemorativa, Amaro, de 81 años, debió ser internado, afectado por su presión arterial.
Sendas palabras de elogios y reconocimientos por su aporte a Florida se fueron sumando una tras otra y fueron escalando en emoción para Amaro. Esta mañana, según confirmó CW33 La Nueva Radio, Amaro continuaba internado en Comef, pero estabilizado y en franca recuperación.
En el año 2010, Amaro fue sometido a una cirugía cardíaca en lo que su hijo, Juan Amaro Cedrés, calificó como “un momento difícil pero con el viejo fuerte”.
Entonces, según su hijo, “tuvo un pequeño infarto y después de hacer un cateterismo llevó a que se sometiera una cirugía cardíaca”, resumió en esa oportunidad.
AMARO. Juan Justo se definió en la noche del viernes como el hombre sencillo y humilde de la clase trabajadora de Florida -casado y padre de tres hijos, Amaro comenzó a trabajar desde los 15 años en AFE, en 1945- y sostuvo que “en una noche soñada” fue “el mejor homenaje” que ha recibido. “Hay una verdad que se cae a pedazos (como dijo Silvana Goñi, acotó en su discurso) que políticamente soy Colorado de ley y batllista de corazón”.
Dirigentes, amigos, representantes de todos los partido políticos, legisladores departamentales y nacionales, y floridenses en general, tributaron un homenaje con una sala repleta, donde hubo público de pie en cada rincón de la sala.
“Esta reunión me hace muy feliz, estar todos juntos, correligionarios y adversarios, a través de un homenaje a un hombre humilde y sencillo”, dijo Amaro.
Agradeció además la iniciativa del edil (Martín Varela) amigo y vecino que me dio trabajo porque era muy bandido y teníamos a Martín zaguán por medio”, aseveró entre sonrisas.
Una de los tramos más aplaudidos, fue el reconocimiento de Amaro a lo que supone para su persona, “el mejor logro de la vida política: hacerme esta despedida de los cargos públicos” y el anuncio de que seguirá trabajando por su partido “hasta el último día que lo indique dios”.
Para Carlos Martínez Latorraca, edil del Frente Amplio, “Amaro es parte indisoluble del paisaje floridense, Florida sin Amaro tal vez no sería. Simplemente por eso, todo floridense que tenga arraigo y cariño por su pueblo, debería recordarlo siempre. En Florida hemos tenido políticos elegantes, pero el único que ha llegado a tantas dignidades, que ha vivido y permanecido en Florida, es don Juan Justo”, dijo.
Latorraca refirió a la consulta del diputado socialista Vivián Trías en la dictadura, previo a su muerte. “Me preguntó por Amaro con muchísimo cariño, con muchísimo afecto y me dijo: ‘Amaro es un político muy importante; no es de los nuestros pero tiene sensibilidad popular, y a los que tienen sensibilidad popular hay que respetarlos’”.
El vecino
Las referencias de Amaro a Varela fueron recíprocas. Amaro lo recordó como el “muchacho bandido del zaguán” mientras que Martín Varela dijo “el vecino de toda la vida, que comenzó su vida política como él nos decía en un cajón de verduras en la esquina de la Plaza Artigas”.
“Juan Justo era el vecino, aportaba siempre para el barrio y el resto de la ciudadanía. Hizo toda su carrera política en el departamento, y empezó siendo Concejal. Su vocación de servicio a la ciudadanía lo llevó a ocupar todos los cargos electivos de nuestro país. Desde Concejal, diputado, senador de la República, intendente de nuestro departamento, Secretario General del Partido Colorado. Esto nos llena de orgullo a todos los floridenses más allá de banderas políticas, porque es un reconocimiento que se le hace a un hombre que esta tierra debe ser el reconocimiento para todos los floridenses”.
Carlos Pérez D’Auria, edil nacionalista y presidente de la departamental de su partido, recordó al Amaro generoso siempre sin miramientos de condiciones sociales, políticas, religiosas o institucionales.
En ese ámbito, repasó que “Amaro es un gran trabajador de la política, un gran demócrata, quien en el acierto o en el error, buscó siempre ayudar (. . .) y abrió un camino, un sendero con mucho sacrificio lleno de incomprensiones y sinsabores trabajando, trillando el departamento de Florida, llegando a todos los rincones, marcando un estilo que guste o no, sirvió para aliviar, mitigar las carencias y el dolor de muchos floridenses. Gracias Juan, gracias “Cachirulo”, sostuvo Pérez D’Auria.
Cargada de anécdotas y alusiones a la grandeza del caudillo, el edil y amigo de Amaro, Javier Fernández, no olvidó sus inicios pero tampoco el presente que genera el político.
“Allá por el año 80 fue Amaro y Juancito por el plebiscito por el No a Reboledo, y ahí entablamos la amistad, comencé a trabajar para la interna del 82 en la 22, y seguiré por si le quedan dudas a algunos”, enfatizó Fernández.
Recordó que por entonces, los jóvenes de la generación se decían “amaristas”, ante lo que hoy sostienen como enseñanza de vida, no de política. “Fue el camino de la sencillez, de la igualdad para todos”.
Con 32 años de amistad, Fernandez aclaró que “si Amaro se va del Partido Colorado y decide irse al Frente Amplio o al Partido Nacional, ahí voy a ir yo”.
La referencia concluyente fue hacia la unidad y la grandeza del caudillo. “Si será grande Amaro que hoy tenemos la gran oportunidad de tener a los dos diputados, Álvaro Vega y José Arocena, al ex intendente que es un amigo, Juan Francisco Giachetto, al intendente actual Carlos Enciso, al ex presidente Jorge Batlle, a los senadores José Amorín y Tabaré Viera, lo que nos hace pensar que esta sociedad, el día que no pensemos en la chacrita, nos va a hacer más grandes”, concluyó.
AROCENA. Amaro no dejó pasar el acto para recordar a quien hubiese querido que lo acompañase, el ex intendente fallecido Andrés Arocena. “Él no tuvo la vida para tener esta alegría, por eso las cosas en vida para llegar al corazón de la gente”.
Allí recordó el episodio de procesamiento por el cual también pasó Arocena. “Cuando le tocó lo que más tarde me tocaría a mí, mi hijo Juan fue a saludarlo. Más adelante, quiso el destino que nos encontráramos en el mismo barrio donde vivimos en Montevideo; allí nos dimos un abrazo cordial y de hermano, y lloramos juntos”, revivió emocionado.
JOVEN AMIGO. Para el ex presidente Jorge Batlle, Amaro “está muy joven aún” y tiene, aseguró, “mucho para dar a su partido”. Batlle recordó al hombre con más de 50 años de experiencia en política pero con la “firmeza, generosidad y bondad de siempre”. “Amaro no cambio. Su gente y su pueblo siempre fueron objeto fundamental de su esfuerzo, en las buenas y en las malas”.