“Los restos pertenecen a Nadia Cachés”, dice la cronista de El País en Canelones, Patricia Mango. Así lo confirmó ayer la Policía Técnica a partir del cotejo de piezas dentales y exámenes de ADN.
Las causas de la muerte siguen en dudas. El Instituto Técnico Forense tal vez sea clave para develarla.
Un cráneo, un fémur, y un húmero, así como partes de un pantalón, sus zapatos, la pulsera y la cadena es todo lo que tienen los investigadores.
“Tengo bronca por la ineptitud de la Policía. Es increíble lo que ha pasado. Me entero por la prensa y soy el padre de la criatura. ¿Te parece que eso está bien?”, dijo Roberto Cachés minutos después de enterarse de la confirmación.
«La mochila se toqueteó toda, tendrían que haber llamado a Técnica para que fotografíe y use guantes de látex y saque huellas digitales. Se entreveraron civiles», protestó.
El padre también reclamó por el accionar policial. Afirmó que un rastrillaje más exhaustivo (los restos fueron encontrados a 800 metros) hubiera dado antes con el cuerpo.
«Las esperanzas se fueron al diablo. Se buscó mal», sentenció.
Nadia Cachés desapareció el 13 de diciembre de 2010, cuando se dirigía desde Santa Lucía a Canelones. Dos días después se hallaron su mochila y su bicicleta, a poca distancia de donde apareció el cuerpo. La búsqueda llevó más de 16 meses.