La Comisión Departamental de Lucha contra la Violencia Doméstica y el SIPIAV (Sistema de Protección a la Infancia y Adolescencia contra la Violencia) realizan este miércoles en Florida una jornada de sensibilización y capacitación enmarcada dentro del Plan Nacional de Erradicación de la Explotación Sexual, comercial y no comercial Infantil y adolescente.

Si bien no hay cifras oficiales, en Uruguay, la situación es cotidiana para muchos niños y niñas.

La jornada se denomina “Caminemos hacia la erradicación de consumo de sexo de niños, niñas y adolescentes”, y será brindad por las autoridades del Comité Nacional de Lucha contra la Explotación Sexual de niños, niñas y adolescentes.

Día miércoles 23 de Mayo

Hora 9:30 a 12:00 hs

Lugar: Centro Cultural de Florida- Ursino Barreiro 418

Julia, 13 años, le cuesta mucho expresar con palabras la situación que le obligaban a vivir: sexo forzado a cambio de dinero entregado a adultos, engaños, amenazas, encierros, golpes. Sus sentimientos son de miedo, desconfianza, culpabilidad y baja autoestima.

A Julia, se suman unos 2 millones de niños, niñas y adolescentes explotados sexualmente cada año en el mundo, según la OIT. La Explotación Sexual Comercial (ESC), es el tercer negocio ilícito más lucrativo del mundo. Al ser un delito oculto, no hay cifras exactas pero las investigaciones afirman que es una realidad diaria.

Según UNICEF, la ESC en Uruguay es “bastante cotidiana (…) forma parte de la vida de muchos niños, niñas y jóvenes (…) existe a lo largo y ancho de Uruguay”. Así lo manifiestan informantes calificados, intervenciones del INAU e internacionales y las investigaciones periodísticas. También, la Organización Internacional de Migraciones (OIM) confirma que existe internamente y que, además, es un país de origen de víctimas de trata según su Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina, Chile y Uruguay (2006).

El Estado uruguayo también señala que, aunque no hay cifras, se han identificado casos de ESC de niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo, de pornografía en Internet. Las víctimas detectadas son tanto uruguayas como de países limítrofes, traídas para ser explotadas. Además, hay un gran número de niños, niñas y adolescentes que desaparecieron y se presume pueden ser para este fin.

Las víctimas son explotadas para relaciones sexuales remuneradas (dinero o especies), pornografía, espectáculos sexuales, la trata con fines sexuales y turismo sexual.

Los criminales son: proxenetas, dueños y administradores de locales donde son explotados; explotadores que pagan por las relaciones, el material pornográfico y espectáculos y; en algunos casos, la familia. También son cómplices las personas que conocen del delito pero no lo denuncian. Éste, se sanciona en Uruguay hasta con 12 años de prisión (Ley 17.815).

El Estado uruguayo, ha incorporado amplia legislación nacional e internacional para garantizar sus derechos frente al delito. Por ejemplo, la ratificada Convención sobre los Derechos del Niño especifica la protección contra toda violencia sexual, incluida la ESC (art. 34). El Protocolo Facultativo de la CDN relativo a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de Niños en la Pornografía, establece medidas jurídicas, administrativas y políticas sociales que los Estados Miembro deben adoptar para la protección, asistencia a las víctimas y sensibilización social.

Internamente, el Estado creó el Comité Nacional para la Erradicación de la ESC y No Comercial de la Niñez y Adolescencia. Éste, aprobó el Plan Nacional de Acción para la Prevención y Erradicación de la ESC y No Comercial Infantil y Adolescente (2008-2010). Está integrado por cuatro programas: prevención, protección, atención y restitución de derechos.

Las acciones estatales hasta el momento han sido puntuales: jornadas a funcionarios públicos y adolescentes, campañas informativas y 2 estudios. Cabe subrayar la creación del Sistema Integral de Protección a la Infancia y la Adolescencia contra la Violencia- SIPIAV.

DELITO INVISIBLE. El Comité Nacional especializado reconoce que la sociedad uruguaya desconoce la existencia de este delito. Tal desinformación se debe a la falta de campañas masivas de concienciación e inexistencia de sistematizaciones nacionales de datos ni registros confiables que muestren la dimensión real.

Las cifras oficiales, no coinciden con las afirmaciones de organismos internacionales (Unicef y OIM). El SIPIAV, registró en el 2008 el 1% de casos de ESC de niñez y adolescencia. El Comité, en el 2007 recibió 12 denuncias al respecto* y 8 de ellas terminaron en procesamientos, casi siempre por pornografía. En la ONG Foro Juvenil, el 10% de lo casos atendidos fueron por ESC.

Además, los estudios temáticos en Uruguay son escasos e incompletos. El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, recomendó en el 2007 al Estado uruguayo elaborar estudios en profundidad para un monitoreo efectivo y tomar medidas preventivas y combativas.

Desde el Estado, la sensibilización social ha consistido en 2 breves campañas en época turística (2007-08) y la formación de pequeños grupos de adolescentes como promotores contra la ESC en liceos.

Algunas ONGs, tienen programas de prevención sobre violencia sexual contra la niñez y adolescencia pero deben sumarse los esfuerzos para aumentar los programas masivos.

Esta falta de información y conciencia social contribuyen a la “invisibilidad” del delito, su impunidad y continuidad. Además, no hay presupuesto estatal destinado a su abordaje integral y a elaborar estudios cuantitativos.

Se requieren investigaciones actualizadas, cuantitativas y cualitativas, desagregadas según tipos de ESC en todo el país. También, mediante una sensibilización masiva, establecer una red social fuerte que sancione este delito y facilite la prevención e intervención contra la ESC de niñas, niños y adolescentes.

Corresponde al Estado implementar las leyes y compromisos contraídos y priorizar esta problemática. La sociedad civil, debe tomar acción y participar en las campañas e investigaciones. Los medios de comunicación, deben informar adecuadamente, sin sensacionalismos, denunciar el delito y dar seguimiento a los casos. Todos, estamos obligados a defender el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir protegidos contra toda explotación.

 

Con información de la Agencia Voz y Vos, especial para FloridAdiariO. Redacción: Cristina Polo.