Otros tiempos. Gobiernos locales y nacionales inauguruban Grultex sin problemas.

La ciudadanía de Florida, a través de la intendencia, subsidió a la empresa Grultex SRL para evitar lo que podría terminar en el cierre del emprendimiento. El intendente Carlos Enciso fue quien resolvió el subsidio, otorgando a la empresa de capitales floridenses un monto de 200 mil pesos.

Grultex se ha visto afectada por el ingreso al mercado brasileño casi desde su inauguración. El motivo es que Brasil aplica lo que se denominada una medida de antidumping que intenta frenar el ingreso al país de colchas procedentes de Paraguay y Uruguay que utilizan fibras sintéticas de China y se comercializan a muy bajo precio.

Básicamente, las firmas textiles uruguayas compran los tejidos en China, lo incluyen bajo el régimen de admisión temporaria del Mercosur, y luego exportan la mercadería a Brasil industrializada.

Tres años antes de la inauguración de Grultex, en diciembre de 2008, la firma brasileña Jolitex Limitada pidió a su gobierno una investigación sobre dumping -exportar a un precio menor al del país de origen- en frazadas de fibras sintéticas provenientes de China y el daño a la industria provocado por la acción.

Brasil verificó «la existencia de indicios suficientes de dumping en las exportaciones» chinas a Brasil de «frazadas de fibras sintéticas». El 28 de abril de 2010, se resolvió aplicar un derecho anti-dumping de US$ 5,22 por kilo a las frazadas sintéticas provenientes de China por un plazo de «hasta cinco años».

Pero, el 8 de febrero de 2011, la firma Jolitex volvió a pedir al gobierno brasileño otra investigación por posibles «prácticas elusivas que estarían frustrando la aplicación de la medida anti-dumping vigente». La empresa identificó tres posibles prácticas elusivas, entre ellas importaciones de frazadas sintéticas de pelo largo de Uruguay y Paraguay fabricadas con «tejidos originarios de China».

Con el respaldo del gobierno nacional y local, sólo dos meses después, abrió Grultex en Florida. Tal como era de esperarse, a los pocos meses, tenía problemas para el ingreso de su mercadería a Brasil y camiones trancados con exportaciones en la frontera que estaban siendo derivados a lo que se conoce como “canal rojo” de la aduana.

REACCIONES. Para firmas como Grultex, Brasil era el 100% de su mercado, lo cual implicaba la afectación directa. Los principales de Grultez y otros empresarios, que están nucleados en la cámara que agrupa a los fabricantes textiles de ropa de cama, mesa y baño (Cameba) pidieron al gobierno adoptar medidas proteccionistas del mercado interno.

El presidente de Cameba y titular de otra de las empresas investigadas por dumping, (Xumir), Fernando Yannuzzi, aseguró en la cámara de representantes que “la gente de Florida tiene un emprendimiento de un año de existencia que es muy importante para ellos por la falta de fuentes de trabajo en ese lugar, pero han tenido que parar de producir y enviar gente para la casa, con la connotación social que tiene para

ese departamento. La situación es muy delicada”, afirmó sobre Grultex.

Yannuzzi indicó “en toda la gama de frazadas de fibra sintética, que son unos seis productos distintos, el NCM de las frazadas de fibras sintéticas 630140 es el mismo para todas. Entonces, cuando llega un camión o un

contenedor a la frontera, la aduana brasileña cuestiona si es pelo largo no saben medir qué es pelo largo o pelo fino y manda a hacer un laudo a la ABIT -Asociación Brasilera de Industrias Textiles-, que es uno de los denunciantes.

De esta manera, los camiones demoran hasta seis meses y esto es algo inviable. Nadie quiere embarcar porque tienen miedo de que los camiones queden trancados en la frontera por cuestionarse allí todo lo que sean mantas de fibra sintética”.

Así, fue Grultex llegó a tener trancadas tres exportaciones con un equivalente de 16 mil colchas.

En la exposición en la cámara de representantes a finales del año pasado, José López indicó que “Grultex fue un emprendimiento que se creó a instancias de la Intendencia de Florida y del Ministerio, que colaboraron para desarrollar este proyecto de un grupo brasileño que iba a realizar «façon».

Armamos toda la fábrica en Florida. Pusimos nuestra parte de capital para que esto funcionara y todo empezó con un optimismo muy alto. Se generaron puestos de trabajo para la mitad de las ex funcionarias de la curtiembre y para gente que no tenía dónde obtener un sueldo digno.

Sin embargo, ahora sentimos este sacudón. Ellos nos mandaban la materia prima que está en admisión temporaria en Florida, la procesábamos y la exportaban, pero ahora tuvimos que parar de producir porque no tenemos dónde poner más mantas aunque alquilamos otro galpón.

En estos momentos la Intendencia, con gente del Gobierno, está proyectando un parque industrial pero estamos lejos de concretarlo. Los clientes brasileños nos argumentan que el tránsito de la mercadería no

es como antes por todo lo que ya se dijo.

Realmente, vemos con preocupación que todo este proyecto se caiga debido a la falta de fluidez en las exportaciones. Ahora vamos a empezar a producir algunas mantas nuevamente y estamos haciendo lo indecible para no enviar gente al seguro de desempleo. Esto no es culpa de nadie pero nos afecta. Por eso estamos aquí, a la espera de que, con sus vínculos y por lo que representan, puedan defender esta fuente de trabajo. En el caso de Florida se trata de cuarenta personas pero en lo social significa un gran impacto, sobre todo teniendo en cuenta las posibilidades de crecimiento que teníamos porque, realmente, este proyecto iba a ocupar el doble de personal”, aseguró entonces.

José Luis Urse, otro de los empresarios vinculados a Grultex, también aseveró entonces que “a la problemática laboral de Florida hay que agregar que el Frigorífico Clademar está cerrado y todos sus trabajadores están sin seguro de desempleo.

Hemos tenido que transmitir la situación a los funcionarios porque ven que no pueden producir más, lo cual los afecta psicológicamente. Nosotros no vivimos de este rubro sino que fue una apuesta para la creación de

fuentes de trabajo. Para probar que en Florida se pueden hacer cosas, nos juntamos cuatro empresarios pero todo esto desanima. Queremos que haya industrias y emplear mano de obra, pero tal vez no se saben manejar estas situaciones en forma adecuada, estos gobiernos son tan grandes que respetan las reglas solo cuando les conviene y no sé si tenemos fuerza o interlocutores como para que esto se maneje fluidamente.

Para nosotros tres meses resultan lapidarios: significa cerrar y desmotivar al funcionario y al empresario. Sé que no hay nada seguro pero al menos queremos cierta confianza.

Estamos encasillados en la prestación de servicios pero para un emprendedor no es fácil fomentar la industria”, dijo Urse.

Paralelamente, el intendente Carlos Enciso mantuvo reuniones con el Canciller de la República Luis Almagro para tratar la situación.

 

HOY. Un año después de la apertura de Grultex, sumida en los problemas por las trabas de Brasil, los diputados Álvaro Delgado y Luis Lacalle Pou, junto al intendente Carlos Enciso, estuvieron en la planta para estabecer la marcha de la empresa.

Allí, Delgado expresó que “se hacían esfuerzos” para lograr que Brasil respetase el certificado de origen del Mercosur, algo que Yanuzzi y los empresarios locales, sostienen, se cumple. Delgado manejó la posibilidad de un acuerdo con Brasil que destrabe la exportación, pero aún no hubo novedades.

Los relevamientos del INE al 15 de mayo, indican que el sector de productos textiles cayó en su actividad en un 9,76 %. Como Grultex, el Mercosur capta la mayor parte de las ventas externas por lo que la protección industrial que está llevando a cabo Brasil con su Plan Maior, “podrían explicar en parte el menor dinamismo de estos sectores», dijo recientemente la economista de PwC, Matilde Morales al matutino El País.

 

INSISTIENDO. Enciso justificó el subsidio a Grultex en una resolución, indicando que la empresa es un proyecto empresarial que se encuentra en el marco del Programa de Inversión del Área de Desarrollo Sustentable, Proyecto 214.07 de Desarrollo Industrial Local e Incubadora de Empresa que se aprobó en el presupuesto quinquenal.

La misma resolución señala que se tuvo en cuenta que es un proyecto presentado y avalado por el Centro Comercial e Industrial de Florida y la Agencia para el Desarrollo Económico de Florida (A.D.E.F.) a la Intendencia y al Fondo M.I.E.M. – DI.NA.P.Y.M.E. de apoyo al desarrollo local y la descentralización industrial.

La Intendencia de Florida, a través del Departamento de Desarrollo Sustentable tiene como principal misión mejorar la competitividad del territorio, potenciar procesos estratégicos de desarrollo económico local y crear empleos a nivel local”, se justificó además.

También se tiene en cuenta “el convenio suscrito oportunamente entre la Intendencia y el Ministerio de Industria, en el marco de una política pública local de radicación de inversiones, como de apoyo para las Pymes con el enfoque de incubadora de empresas”, lo cual, se explica “ha permitido el subsidio”.