Tras beber en la casa de un amigo, ni siquiera recordaba si en un bar al que fue después, había seguido tomando. Beodo, la policía lo detuvo al bajarse del auto, en el que casi atropella a todo lo que se le cruzó, incluso a los agentes.
El caso fue denunciado por un taxista. L.E.L.P. aseguró que circulaba en el auto taxi, matrícula OTX 1001 por calle Grauert, cuando observó que venia siendo perseguido por un auto BMW, de color verde oscuro.
«Se me acercaba y aceleraba, y siguió por la calle Gallinal, haciendo lo mismo», advirtió el trabajador del taxi a los policías.
Según indicaron los agentes a FloridAdiariO, integrantes de la Brigada de Transito trataron de detener al temerario conductor y lo ubicaron en la esquina de Batlle y Barreiro, identifcando la matrícula AAE 1024, y la presencia de un hombre mayor de edad al volante.
Cuando los agentes intentaron detenerlo, el conductor se dio a la fuga. «Tomó por distintas calles de la ciudad, haciendo caso omiso, y encerrándonos con el vehículo. Entonces lo perseguimos y terminó entrando en una casa», contaron los agentes a FloridAdiariO.
Las averiguaciones llevaron a la detención de J.E.L.L. de 58 años. «Dijo que estuvo en la casa de un amigo de beberaje, concurriendo a posterior a un bar, y no recordando si consumió alcohol allí, retirándose del lugar y no recordando nada de lo sucedido».
La confusa confesión no le sirvió de mucho y tras ser conducido a la Sede Judicial, el magistrado actuante dispuso el procesamiento sin prisión por la comisión de un delito de desacato, con la prohibición de conducir vehículos por el término de 90 días.