A 24 horas de que se cumplieran 39 años del Golpe de Estado cívico-militar del 27 de junio de 1973, en Florida se presentó la obra “En cuanto venga Julio” (2012, Editorial Fin de Siglo, 250 pesos) del escritor Pablo Manuel Méndez, que trata sobre la desaparición y muerte del maestro floridense Julio Castro, víctima de ese hecho oscuro del Uruguay.

Tres años y dos meses después de ese golpe de Estado, Julio Castro era secuestrado por la dictadura en la esquina de Rivera y Soca, en Montevideo. Recién 34 años después, el 21 de octubre de 2011, Julio Castro dejaba de ser un desaparecido y sus restos asomaban en el Batallón 14 (Canelones), con un agujero en el cráneo.

También asomaban las mentiras, los engaños, la revisión de documentos desclasificados, y se continuaban -y continúan – descubriendo hechos de la consecuencia de las acciones que se llevaron durante los años de dictadura militar.

Pablo Manuel Méndez nació en 1980, en Montevideo. Estudió periodismo en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Católica. Dirigió talleres de comunicación en el marco de Extensión Universitaria y en el Instituto de los Jóvenes (IDEJO). Escribió en el Semanario Rumbosur (2006-2007), en la sección Internacionales del diario Crítica de la Argentina (2008-2010) e integra la redacción de Montevideo Portal desde 2004. En 2007, publicó Temprana Impostura, la historia del falso médico de 20 años (Ed. Fin de Siglo).

“Fueron 34 años sin saber ni dónde, ni cómo, ni por qué. Su esposa, Zaira Gamundi, esperó su regreso hasta mediados de la década del 80 y mantuvo intactos los objetos que su esposo había dejado sobre mesas y escritorios. Sus amigos y sus hijos, apenas vieron su foto en los diarios de setiembre, comprendieron que Castro había muerto. Maestro apreciadísimo y periodista destacado, Castro había estado enviando información al exterior sobre el régimen cívico militar, había escrito cartas, grabado cintas y elaborado documentos sobre lo que estaba sucediendo en el país.

Militantes, policías, familiares, abogados y amigos cuentan en primera persona qué fue lo que ocurrió aquel día y qué les pasó a ellos mientras Castro no estuvo”, dice la presentación de la obra que recuerda parte de una de las cientos de historias que se hoy se conocen y otras que aún restan conocerse.

El 27 de junio de 1973, argumentando que «la acción delictiva de la conspiración contra la Patria, coaligada con la complacencia de grupos políticos sin sentido nacional, se halla inserta en las propias instituciones, para así presentarse encubierta como una actividad formalmente legal», el entonces presidente Juan María Bordaberry disolvió las Cámaras de Senadores y Representantes con el apoyo de las Fuerzas Armadas, creó un Consejo de Estado con funciones legislativas, constituyentes y de contralor administrativo, restringió la libertad de pensamiento y facultó a las fuerzas armadas y policiales a asegurar la prestación interrumpida de los servicios públicos.

En un discurso emitido por radio y televisión el mismo día del golpe, Bordaberry manifestó:

«Afirmo hoy, una vez más y en circunstancia trascendentes para la vida del país, nuestra profunda vocación democrática y nuestra adhesión sin reticencias al sistema de organización política y social que rige la convivencia de los uruguayos. Y va con ellos entonces el rechazo a toda ideología de origen marxista que intente aprovechar de la generosidad de nuestra democracia, para presentarse como doctrina salvadora y terminar como instrumento de opresión totalitaria. Este paso que hemos tenido que dar no conduce y no va a limitar las libertades ni los derechos de la persona humana. Para ello y para su vigilancia estamos nosotros mismos; para eso además hemos cometido esas funciones al Consejo de Estado y más allá, aún por encima de todo ello, está el pueblo uruguayo que nunca dejó de avasallar sus libertades (…).»2

En respuesta al golpe de Estado, en la misma madrugada en que se gesta el golpe, el secretariado de la CNT (Convención Nacional de Trabajadores) comenzó la huelga más larga en la historia del país, la que duró 15 días.