Plenario Nacional se instaló en Florida, y fueron proclamados los 19 presidentes departamentales. Tabaré Vázquez fue el objetivo de las aclamaciones

En un clima jovial y de alegría, en el cual el propio Jorge Brovetto se dio lugar para jugar continuamente en su discurso de despedida con el lema de la campaña de Xavier (“es Mónica”) y donde no extrañó ver a Eduardo “Lalo” Fernández zapatear la chacarera que la fuerza política tuvo como jingle en 1999, el Frente Amplio renovó en Florida sus autoridades nacionales.

El desorden, el comienzo 45 minutos más tarde de lo previsto y el desborde del público al salón del Centro Democrático hicieron al contexto de un acto que tuvo más características de fiesta (con final a cargo de Pablo Aguirrezábal, con momentos hilarantes) que a ceremonia de asunción de autoridades del Plenario Nacional del Frente Amplio.

Las aclamaciones no se ausentaron: alcanzaron para declarar miembro del Plenario a Jorge Brovetto, como “personalidad destacada”, pero en el aplausómetro fueron las más elevadas las que, en la misma lógica, lanzaban la candidatura presidencial de Tabaré Vázquez. “Yo estoy acá”, dijo con una sonrisa irónica pero sin agregar nada más el ex presidente cuando le preguntaron si estaba regresando a la “actividad política pública”.

Afirmando haber “dado todo lo que podía”, con su “mayores fuerzo físico e intelectual”, Jorge Brovetto dejó la presidencia a la socialista Mónica Xavier, que dedicó buena parte de su alocución a destacar la “necesidad”de “analizar” las diferentes “señales” que dejaron tanto la disminución de votantes con respecto a la interna de 2006, y el amplio porcentaje de votos en blanco.

Hay que sentarse a hablar para interpretar las señales”, dijo Xavier, comprometiéndose a “tenerlos en cuenta”, a “seguir estudiando” y a “modificar todo lo que haya que modificar. Tenemos que revisar nuestros caminos y métodos, porque si en nuestra raíz está cuestionar el orden establecido que frena las libertades y el bienestar de nuestros pueblos, no podemos creer ni dejar creer que pueda haber frenteamplistas a nuestros proyectos”.

“Florida merece tener una administración departamental austera, transparente, con un plan de obras programadas, y sin contrataciones directas”.

Habló también de “actualización ideológica” y de “reinterpretación de la mística”, así como de fortalecimiento de la estructura partidaria. “En estos años nos concentramos en la gestión de gobierno y nos olvidamos bastante de la herramienta (…) de mimarla, por ejemplo”, señaló.

También llamó a “recuperar la iniciativa”, a “debatir con la derecha” y a “potenciar al FA de manera abierta, global, paritaria e inclusiva”.

En la “interpretación” de lo que dejó la elección del 27 de mayo, destacó que de los 170 mil votantes “casi 70 mil se adhirieron por primera vez al FA”, y que “casi un 44% de los nuevos adherentes son menores de36 años”, cuando en 2006 este grupo etario no llegaba al 20%.

RECUPERAR EL DEPARTAMENTO DE JULIO CASTRO. Mónica Xavier explicó que algunas de las razones que la llevaron a elegir a Florida como ciudad para asumir, tienen características históricas, pero otras electorales. Es uno de los dos departamentos en los que la votación del FA ascendió con respecto a la interna del 2006.

Pero además, “con esta elección cerramos definitivamente los dolores y la herida de haber perdido el gobierno departamental”, dijo, llamando a “iniciar el camino para recuperar la intendencia”, ya que “Florida merece tener una administración departamental austera, transparente, con un plan de obras programadas, y sin contrataciones directas”. Afirmó que le da “pena” que el FA “tenga que ser gobierno nuevamente para hacer realidad el sueño de las viviendas del Sitio Pintado”, programadas y proyectadas en 2008, pero que por trabas de carácter técnico y administrativo siguen sin ser construidas.

Recordó también que en Florida nacieron el Dr. Hugo Dibarbure, “El ruso” Mauricio Rosencoff, Mario Delgado Aparaín y Julio Castro, generando este último nombre una catarata de aplausos.