Dos propuestas concretas para la reapertura del frigorífico están sobre la mesa. Una, al parecer, va en detrimento de la otra.

Los trabajadores en clave de cooperativa, junto a productores, la comuna y el “apoyo” en espera del Fondo de Desarrollo (Fondes), impulsan la reapertura con un directorio mixto.

El diputado Álvaro Vega, anuncia que hay más de un privado interesado, uruguayos, con perspectiva de reapertura y la toma de 200 trabajadores, pronto a firmar un compromiso.

Ambas aseguran lo más importante: la puesta en marcha de la planta y mano de obra para al menos doscientas personas. Quienes están detrás de la concreción, parecen estar estudiando la estrategia del otro como en un juego de ajedrez.

Mientras convocaba a la asamblea la pasada semana por CW33 (La Nueva Radio) Sebastián Robinson había señalado como “al pasar” que estaban avanzando las negociaciones “mientras no apareciera ninguno a comprar de último momento”.

Al parecer había conocimiento de las operativas. Este fin de semana el diputado Álvaro Vega también fue consultado por el “doble juego”. “Yo tengo mi compromiso y lo voy a hacer. Ellos sabían lo que yo estaba haciendo”, dijo Vega.

Este lunes, “Exitorama” (CW33 La Nueva Radio) volvió a consultar a Robinson sobre la situación.

El nuestro es un proyecto viable y elegible para Fondes. Son opiniones del Dr. Vega y cada uno tendrá su opinión. Lo primero y principal es volver a trabajar, sea como sea”, dijo Robinson.

Para el actual cooperativista no importa “el cómo se logre (pero) no quisiéramos que viniera uno a comprarlo y que lo deje cerrado.

Lo primero es volver a trabajar. Cualquiera (la forma) es bienvenida, menos la compra para el cierre. Cada uno tendrá su punto de vista”.

La industria frigorífica es uno de los sectores de mayor relevancia dentro de la industria nacional. Es el sector con mayor participación en las exportaciones industriales, en el valor bruto de producción industrial y en el personal ocupado.

Pero ello, y los actores detrás de la reapertura del frigorífico floridense lo tienen claro, trae complejidades.

A Vega le preocupa esta cuestión y cree que los trabajadores no deberían exponerse a los avatares de la industria cárnica y un privado debe hacerse cargo.

Los obreros, en cambio, han sumado temor por inversores privados, y principalmente los interesados por el frigorífico floridenses, que más de una vez lo compraron para hacer un negocio de inmueble, más que de industria.

Esta semana todo indica que habrá luz sobre la reapertura de la planta, por una u otra vía. El cómo, es lo que resta conocerse.