Giachetto en 2008, Enciso en 2012. Foto producción: FD.

OPINIÓN

Que los vecinos tengan la oportunidad de decidir en que se puede gastar parte del dinero que aportan es una idea formidable. Aún con la acotación o no de la decisión sobre que tipo de cosas, la idea sigue siendo buena porque la decisión la toma, por fortuna, el que vive en el lugar que lo afectará la obra o la inversión.

Pero más importante es por estas horas que la población haya interpretado que nada tiene que ver con banderas políticas. Y esto es constatable por los números que algunos no quieren manejar, u otros pretenden torcer.

El “anterior” Presupuesto Participativo, el “de Giachetto” -si les gusta más- obtuvo 8265 votos. El actual, el “de Enciso” -también si les gusta más- llegó a cerca de 7000.

Atrás de cada número hay un joven deseando una mejor pista de skate en 2012, o una heladera,

alumbrado y máquina de coser en la escuelas 46 de Chilcas en el 2008.

A los adolescentes que votaron por la pista poco los importaba si la administración Giachetto había logrado más votos en el presupuesto anterior como allá, en Chilcas, donde votaban 20 familias por una heladera, podría interesarles si Enciso llegaría a superar números.

1000 más o menos es lo que marca que una población dividida en 252 votos de la última elección entre izquierda y derecha local, trasciende sus banderas y prioriza en su bienestar diario, peleando por el ABC (alumbrado, basura y calles) con el que tiene que cumplir, al menos, cada comuna, y a veces con algo más.

PrePar o Presupuesto Participativo, Enciso o Giachetto, rojo, blanco o azul, interior o capital, voto doble o común. Este tipo de decisiones democráticas trascienden banderas y deberíamos concentrarnos en lo solicitado para la gente por la propia gente.

Y para concluir, recordamos en cuanto a “tipo” de voto, lo que señalaba el ex intendente Juan Giachetto el pasado 11 de diciembre de 2008, tras votar en el Presupuesto Participativo:

«Vote por dos proyectos –dijo rompiendo parte del secreto– pero hay que habilitar la mayor de las posibilidades».