
En una iniciativa inédita la pasada semana se puso a andar el Proyecto Nueva Esperanza. Dos años antes la Mesa Interinstitucional de Florida propuso refaccionar y construir viviendas en una de las zonas más carencia de Florida: el barrio Burastero.
19 familias están en situación de emergencia, habitacional y social en el lugar. Los ministerios de Vivienda, Desarrollo Social, el Banco de Previsión Social, Inau, la Dirección General de Salud, el programa Socat y Sunca, junto a otros participantes se hacen cargo de la tarea junto a las familias.
“Estamos hablando de un proyecto global de 19 familias que irán realizando distintas etapas de trabajo”, aseguró en conferencia Pablo Valerio en representación del ministerio de Vivienda.
La presencia de “muchos niños” en el lugar implicaron establecer una prioridad en este plan. Por ello “es la primera mesa del país que logra obtener un proyecto de este tipo y eso de acuerdo a la flexibilidad que tiene el ministerio de Vivienda de adecuarse a las propuestas territoriales. Aspiramos a que cada uno tenga una vivienda digna”, definió en este sentido la directora de Mides, Alix Deluca.
EL PLAN. En dos años las familias recibirán unos 24 mil dólares para reparar las viviendas o construir algunas nuevas. El monto es un promedio, ya que algunas son básicamente refacciones y puestas a punto, mientras que en otros casos son construcciones nuevas.
El Sunca será el encargado de la construcción junto a las familias quienes deben “abonar” un 30% del monto que se le designe con horas de trabajo. Así, se estima que cada tres meses habrá una nueva vivienda de las planificadas.
Las familias ya firmaron su convenio de compromiso con las instituciones en medio de la alegría de lograr la casa propia.