El miércoles se paralizan las actividades.

En un trágico incidente en el departamento de Canelones, Gastón Burgueño, un joven trabajador de apenas 20 años, perdió la vida el día de ayer mientras desempeñaba labores para la empresa MAFE, subcontratada por ANTEL, en la localidad de Suárez.

El contexto del accidente

El fallecimiento de Burgueño pone en evidencia una problemática persistente en el país: la falta de controles efectivos en las condiciones laborales y los riesgos inherentes que enfrentan los trabajadores, especialmente en áreas donde se tercerizan servicios, reivindica el SUNCA en un comunicado.

Reacciones y medidas

El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), en un comunicado oficial, expresó su más sentido pésame y solidaridad con la familia y amigos del trabajador. Como señal de duelo y en reclamo de mayores medidas de seguridad laboral, el gremio ha convocado a un paro parcial de actividades para este miércoles 22 de enero, entre las 9:00 y las 13:00 horas.

La urgencia de un cambio estructural

El SUNCA, a través de sus redes y voceros, hizo un llamado enérgico al diálogo nacional para la creación de una Ley Nacional de Seguridad y Salud Laboral, que garantice mejores condiciones y prevenga tragedias como esta. Entre sus principales reclamos, destacan:

• La creación de una fiscalía especializada en accidentes laborales.

• Mayor intensidad en los controles del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en todo el país.

• Actuación de oficio por parte de los inspectores cuando se detecten irregularidades.

El eco de una pregunta urgente

El sindicato lanzó un mensaje contundente: “¿Cuántas muertes son necesarias?”, una interrogante que resuena entre los trabajadores y la sociedad, exigiendo que la protección de la vida sea una prioridad incuestionable en todos los sectores productivos.

Un llamado a la reflexión

Este trágico episodio no solo deja una familia destrozada, sino que también subraya la necesidad de una transformación en la cultura de seguridad laboral. La vida de Gastón Burgueño no debe ser en vano; su pérdida debe convertirse en un punto de inflexión para que el derecho a trabajar en condiciones dignas y seguras sea una realidad en Uruguay, aseguró el SUNCA.