La Intendencia de Florida y la Fundación Instituto Río Negro (INDRA) firmaron este miércoles un acuerdo de cooperación que marca un paso decisivo en la preservación del monte nativo, los humedales y las nacientes del río Santa Lucía Chico y sus afluentes.
El proyecto —que involucra a 18 productores locales— abarca 1.150 hectáreas ubicadas entre la ciudad de Florida y la desembocadura del arroyo Talita, un corredor natural clave para el equilibrio ambiental de la cuenca. Su objetivo es proteger ecosistemas sensibles y promover prácticas productivas sustentables que aseguren la conservación a largo plazo.
La firma del acuerdo se realizó en presencia del intendente de Florida, Carlos Enciso; el secretario general de la comuna, José Luis Curbelo; el director de Desarrollo Sostenible, Arturo Torres; el presidente de INDRA, Aler Donadío; y la representante de Coca Cola Femsa Uruguay, Lucía Otatti. También participaron técnicos del Programa Huertas y Frutos Nativos y autoridades locales vinculadas a la gestión ambiental.
El convenio establece la cooperación técnica, logística y económica entre INDRA y la Intendencia, con el fin de potenciar las acciones de conservación en el área natural del Santa Lucía Chico. Entre los objetivos destacan la protección del bosque nativo, la recuperación de humedales y la promoción de sistemas productivos sostenibles que favorezcan la biodiversidad.
Las autoridades subrayaron que la preservación de estas áreas incidirá directamente en la mejora de la calidad del agua en la represa de Paso Severino y en toda la cuenca del río Santa Lucía. La conservación del monte nativo —explicaron— mejora la infiltración del agua en el suelo, fortalece los procesos naturales de purificación y contribuye a la resiliencia ambiental del territorio.
Este acuerdo reafirma el compromiso institucional y comunitario con la sostenibilidad y el manejo responsable de los recursos hídricos del departamento.
Un antecedente exitoso respalda la iniciativa: desde 2017, un proyecto similar se desarrolla en el Valle del Lunarejo, en Rivera, donde se han conservado 3.000 hectáreas de bosque nativo, reforestado áreas estratégicas e implementado prácticas ganaderas sustentables, logrando una huella hídrica positiva en la región.
INDRA, fundada en 2004 como Instituto del Río Negro, es una organización civil sin fines de lucro dedicada al desarrollo territorial y la gestión de los recursos hídricos, articulando esfuerzos con instituciones públicas y privadas para alcanzar objetivos ambientales comunes.
El programa también cuenta con el apoyo de Coca Cola, que ha impulsado acciones para proteger cuencas, optimizar el consumo de agua en sus procesos industriales y reabastecer el recurso utilizado. Estas iniciativas se enmarcan en su política de gestión sostenible del agua y su trabajo coordinado con actores públicos y privados.