La Liga de Fútbol de Florida atravesó en las últimas jornadas momentos institucionales tensos.

Y fue en medio de definiciones del Clausura, reclamos arbitrales y fuertes cuestionamientos hacia el Consejo Ejecutivo, el Colegio de Árbitros y la figura del propio presidente de la Liga, quien finalmente fue respaldado.

El pasado 17 de noviembre, el Consejo Ejecutivo emitió un comunicado señalando su preocupación por el “proceso de deterioro progresivo de la institucionalidad” de la Liga. Según detalló, en las semanas previas se habían acumulado reclamos públicos de algunos clubes participantes, expresiones de malestar y señales de desconfianza dirigidas no solo al cuerpo arbitral, sino también al propio Consejo y a la máxima autoridad de la institución.

El documento también reveló que, tras el último fin de semana de competencia, varias instituciones se comunicaron directamente con el presidente para realizar reproches “absolutamente fuera de tono”, lo que —según el Consejo— afectaba la imagen y la estabilidad de quienes ejercen la conducción de la Liga. Ante este escenario, el Ejecutivo consideró que resultaba necesario evaluar su continuidad y resolvió convocar a una Asamblea de Clubes con carácter grave y urgente, fijada para la noche del martes 18 de noviembre.

Respaldo pleno en la Asamblea

Finalmente, la Asamblea se llevó a cabo tal como estaba previsto, con la presencia de 12 clubes. Lejos de profundizar la crisis, el encuentro terminó dando un giro institucional: la totalidad de los clubes presentes manifestó su respaldo a los actuales integrantes del Consejo Ejecutivo y al Colegio de Árbitros.

Según informó la Liga en un comunicado del 19 de noviembre, se acordó además “fortalecer las medidas en apoyo a la gestión arbitral” y encarar un análisis profundo para mejorar el desempeño de los jueces.

Uno de los puntos señalados como prioritarios fue asegurar el “trabajo 100% independiente” del Colegio de Árbitros en las designaciones de ternas para cada encuentro.

Durante la sesión, el presidente del Colegio de Árbitros, Carlos Otaiza, presentó un informe detallado sobre la labor realizada durante la temporada, buscando aportar contexto y transparencia en medio de las críticas recientes.

Un cierre que apunta a la estabilidad

La Asamblea —convocada inicialmente para que el Consejo Ejecutivo pusiera sus cargos a disposición— terminó transformándose en un respaldo político e institucional para quienes conducen la Liga. Con el apoyo de los clubes, el foco ahora se dirige a recomponer la confianza, mejorar el funcionamiento arbitral y recuperar la calma en un momento clave de la competencia.

La Liga de Fútbol de Florida atraviesa así un capítulo intenso, pero que deja abierta la puerta a una reconfiguración positiva de su vida institucional, con los clubes apostando a la continuidad y al fortalecimiento de sus órganos rectores.