Las precipitaciones registradas en las últimas horas en el departamento de Florida dejaron acumulados significativos de agua, con registros que en algunos puntos superaron ampliamente los 80 milímetros, generando un alivio esperado para el campo, duramente afectado por el déficit hídrico.

Según el reporte oficial de agua caída de Inumet, correspondiente al 10 de enero de 2026, los mayores acumulados se dieron en Sarandí Grande, donde se registraron 93 milímetros, seguido por Chamizo con 90 mm, San Gabriel con 84 mm y La Cruz con 77 mm. También se destacan Nico Pérez con 75 mm y Fray Marcos con 70 mm, valores que confirman una lluvia generalizada y de buena intensidad en gran parte del territorio.

En la capital departamental, Florida ciudad, el registro fue de 48 milímetros, mientras que en otras localidades como Casupá se midieron 55 mm, Goñi 56 mm, Maciel 52 mm y Cerro Colorado 55 mm. En contraste, Rebolledo no registró precipitaciones, marcando la irregularidad típica de este tipo de eventos.

Desde el punto de vista productivo, las lluvias representan un alivio clave para el sector agropecuario, especialmente para la ganadería y los cultivos de verano, que venían acusando los efectos de la falta de agua en el suelo, el deterioro de las pasturas y la baja disponibilidad de reservas forrajeras.

Productores consultados señalan que, si bien estas lluvias no solucionan completamente la situación, mejoran el estado de los campos y permiten encarar las próximas semanas con mayor expectativa, siempre y cuando se mantenga cierta regularidad en las precipitaciones.

No se reportaron episodios de granizo en ninguna de las localidades relevadas, lo que permitió que el agua caída cumpliera su función sin generar daños adicionales.

Las miradas ahora están puestas en la evolución del clima, en un verano donde el agua sigue siendo un factor determinante para la recuperación del campo floridense.