Según la investigación, el hecho ocurrió el 26 de febrero al mediodía en una vivienda de la ciudad.

La Policía acudió tras un llamado al Centro de Comando Unificado y encontró a la víctima, A., con lesiones visibles en el rostro.

La mujer manifestó que había sido agredida físicamente por su hijo.

Al arribo de los efectivos, el imputado se encontraba alterado y portando un cuchillo, desobedeciendo las órdenes policiales e intentando agredir a los funcionarios, hasta que finalmente fue reducido y trasladado a seccional.

Los informes médicos constataron lesiones que no pusieron en riesgo la vida de la víctima.

En audiencia, el acusado admitió los hechos y aceptó el acuerdo de proceso abreviado. La Justicia lo condenó a diez meses de prisión de cumplimiento efectivo.

K.L.M. fue condenado por un delito de violencia doméstica especialmente agravado, en concurrencia con lesiones personales agravadas y desacato agravado.

Además, se dispuso la prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima y sus hijas en un radio de 500 metros por 180 días una vez recuperada la libertad, así como el pago de una reparación patrimonial equivalente a doce ingresos mensuales o doce salarios mínimos.

La defensa solicitó que el cumplimiento de la pena sea en la Unidad N° 6 de Punta de Rieles, y no en las unidades 1 o 19, por amenazas recibidas, detalle que está sujeto a la decisión del Instituto Nacional de Rehabilitación.