Así lo dispusieron varias empresas de transporte desde este lunes.
La medida empieza a expandirse y ya genera impacto en cientos de usuarios del transporte interdepartamental.
Desde este lunes 16 de marzo de 2026, una nueva disposición interna comenzó a regir en distintas empresas de ómnibus: queda prohibido el traslado de baterías de litio y vehículos de movilidad personal, como monopatines eléctricos y bicicletas eléctricas, tanto en bodega como en el salón de pasajeros.
El comunicado, emitido por el área de operaciones de una de las compañías, establece que estos elementos pasan a ser considerados “mercancías peligrosas”, por lo que no podrán ser transportados bajo ninguna circunstancia. La decisión apunta, según se indica, a preservar la seguridad de pasajeros y trabajadores.
Pero no se trata de un caso aislado. En las últimas horas, varias empresas del sector comenzaron a adoptar la misma medida, en una tendencia que se consolida rápidamente y que podría unificarse a nivel nacional.
La razón principal detrás de esta decisión radica en los riesgos asociados a las baterías de litio. Este tipo de baterías, utilizadas en monopatines y bicicletas eléctricas, pueden sufrir sobrecalentamientos, cortocircuitos o daños internos que deriven en incendios o incluso explosiones. En espacios cerrados como la bodega de un ómnibus, un incidente de este tipo puede propagarse rápidamente, liberar gases tóxicos y dificultar una evacuación segura, poniendo en riesgo a todos los ocupantes.
La resolución ya genera repercusiones, especialmente entre estudiantes y trabajadores que utilizan monopatines eléctricos como parte de su movilidad diaria, combinando estos vehículos con el transporte colectivo para completar sus trayectos.
Por ahora, no se han anunciado excepciones ni alternativas para quienes dependen de estos medios, lo que abre un nuevo escenario en materia de transporte y plantea interrogantes sobre posibles soluciones a corto plazo.