Un hombre identificado por sus iniciales FFAG fue condenado a diez meses de prisión efectiva tras quitarse y dañar el dispositivo de monitoreo electrónico que portaba, incumpliendo así las medidas impuestas por la Justicia.
El caso salió a la luz días pasados, cuando la autoridad policial tomó conocimiento de que el imputado, quien desde setiembre del año pasado cumplía arresto domiciliario total, se había retirado la tobillera electrónica. El individuo había sido condenado previamente por reiterados delitos de violencia privada y desacato, y mantenía medidas cautelares vigentes respecto a las víctimas.
Ante la situación, la Policía desplegó un operativo de seguridad con el objetivo de proteger a las personas involucradas, reforzando la vigilancia y brindando custodia preventiva.
En el marco de las actuaciones, el dispositivo electrónico fue encontrado en el interior del domicilio del imputado, aunque este no se encontraba allí, lo que motivó un operativo para dar con su paradero. Tras varios días de búsqueda, efectivos policiales lograron ubicarlo y proceder a su detención.
Una vez conducido ante la Justicia, se dispuso su condena a diez meses de prisión efectiva. Asimismo, se le impuso el pago de 20 Unidades Reajustables en concepto de reparación por la rotura del dispositivo electrónico.
Durante todo el procedimiento, las autoridades mantuvieron medidas de protección hacia las víctimas, priorizando su seguridad ante el incumplimiento de las disposiciones judiciales