Desde Policía Caminera se indicó que las causas del siniestro aún no están determinadas, pero se trata de un impacto por alcance de extrema violencia.

Según detalló el director nacional Belso Rodríguez, ambos vehículos circulaban en condiciones normales por una ruta que no presentaba fallas visibles: contaba con señalización adecuada y banquina asfaltada.

El nivel de violencia del impacto quedó en evidencia por los daños sufridos en el automóvil, que presentó una deformación de gran magnitud.

Tras la colisión, la camioneta continuó su trayectoria, salió de la faja de rodamiento, atravesó un alambrado e ingresó a un campo, recorriendo entre 300 y 350 metros campo traviesa hasta detenerse.

Este desplazamiento posterior también es materia de investigación, ya que podría aportar elementos clave sobre la dinámica del hecho.

Las actuaciones se encuentran en etapa primaria, con intervención directa de Fiscalía, que encabeza las diligencias para reconstruir lo ocurrido.