Los elefantes deben enfrentarse a unas hormigas, que son mil millones de veces más pequeñas que ellos, si quieren comerse un tipo de Acacia en Kenia.
Este árbol de suma importancia para el ecosistema de ese país africano cuenta con estas grandes aliadas para defenderse de los elefantes, que las derribarían y devorarían sin piedad si no fuera por estas hormigas.
Las columnas de hormigas enfurecidas disuaden a los paquidermos introduciéndose en su sensible trompa si se atreven a acercarse a las acacias, que a cambio de protección ofrecen a sus guardianes refugio y alimento en forma de dulce néctar.
«Es una historia de David contra Goliat», señaló el biólogo Todd Palmer, autor principal de un estudio sobre el tema, que se publica en la revista «Current Biology».
Con ello, estos insectos tienen un importante impacto sobre el ecosistema de la sabana en la que viven, al proteger a unos árboles que son necesarios para absorber el dióxido de carbono y reducir así la acumulación de gases de efecto invernadero, señala el estudio.