Pablo Cuevas arrancó con buen pie su participación en el Challenger de Szczicin, Polonia, al derrotar al austriaco Daniel Koellerer por 2-6, 6-4, 1-0 y abandono. Su rival se caracteriza por tener actitudes antideportivas y por provocar a sus contendientes, y en el encuentro ante el salteño su show no faltó.
La web del uruguayo destaca que el partido fue disputado más en lo emocional que en lo tenístico, debido a la falta total de respeto que el europeo demuestra frente a sus colegas.
El juez de silla debió bajar en más de una ocasión para tranquilizar los ánimos, luego de que en un cambio de lado los tenistas chocaron sus hombros. Además, sancionó a Koellerer dos veces por sus reiterados insultos.
Pero el colmo de las mañas del austríaco se dio en una bola en la que Cuevas subió a la red y el europeo lo esperó de su lado. Luego de que el salteño tocara la pelota, Koellerer se tiró al suelo -al mejor estilo futbolista- simulando un golpe en el tobillo.