Incambiada se mantiene la situación en la Curtiembre Kindale en la que al día de hoy están trabajando 120 obreros mientras que otros 180 continuan esperando.

Así están plantaedas hoy las cosas, son pocas las expectativas de que la situación cambie a la brevedad debido a que la empresa no cuenta con la posibilidad de obtener materia prima que le permita incorporar más trabajadores.

Los obreros están solicitando una rotación en el trabajo en la que ingresarían los que no están cumpliendo funciones hasta el momento y saldrían los que están trabajando. «Esto no es lo ideal pero por lo menos es una solución parcial, aunque los trabajadores somos los que siempre tenemos que compartir la miseria», nos dijo un trabajador.

Las deudas que mantiene la empresa tanto con organismos del  estado como con particulares dificulta la reactivación de la fuente laboral por lo que los obreros son bastante pesimistas en cuanto a las posibilidades de encontrar soluciones definitivas.