El Gobierno tiene como meta que la educación llegue al 100% de la franja más pobre de la sociedad uruguaya y en particular a las generaciones que acaban de nacer. Tal como solicitó la Estrategia Nacional de Infancia y Adolescencia 2010-2015, es necesario «profundizar» la atención a los sectores más desfavorecidos, educar a los padres y brindar apoyo en salud y educación.
En respuesta a esto se procura que, con la llegada de la educación para abarcar al 100% del la población más pobre (un 20% de los uruguayos), se cuente con educadores especializados en las distintas problemáticas sociales y en los planes pedagógicos a aplicar.
En las últimas horas, el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) firmaron un convenio que posibilitará dar un nuevo paso en la lucha que desde el Estado se da para terminar con las inequidades desde los primeros años de vida.
La iniciativa de formar educadores se une a las acciones que el Gobierno emprendió desde el período pasado para mejorar el servicio brindado por los centros privados de educación a la primera infancia.