El predio histórico es reconocido además, por ser el lugar en donde estuvo, alguna vez, el rancho en donde se declaró la independencia.

El 4 de agosto de 1864, durante una batalla del general Venancio Flores –parte de una campaña denominada Cruzada Libertadora, contra el entonces gobierno del Partido Nacional– el rancho, de ladrillos asentados en tierra romana, techo de paja y revestimiento de adobe, terminó en ruinas.

Los incesantes disparos de cañones, obuses y otras armas, terminaron incendiando la edificación que se devino en escombros.

Otro rancho y una casa, fueron algunas de las construcciones que se ubicaron en el lugar posteriormente, y que también terminaron demolidas.

El 25 de agosto de 1975, el entonces presidente de facto Juan María Bordaberry, colocó allí un cubo de granito negro -hoy apreciable en el lugar y siempre consultado sobre que trata- donde insertaron las inscripciones 1825 y 1975 en números romanos, así como una leyenda alusiva al acontecimiento.

Dentro, se guardaron testimonios y mensajes de la época, que se darán a conocer en el año 2075, cuando esta especie de cápsula del tiempo, se abra por primera vez, según cita el diario local El Heraldo, en ese momento de la historia.

El cubo pertenece en realidad a lo que sería una obra de mayor escala, denominada «Memorial de la Independencia», una construcción proyectada por el MTOP de la época, que consistiría en un moderno edificio con un plano inclinado, apoyado en dos estructuras de hormigón y con un espacio abierto por debajo. Nunca se hizo.