Tajamares al 50%, campos de recría llenos, susto y preocupación por lo que pueda pasar si no llueve.Pastos cortos y tajamares a medias engañan las apariencias en Florida,
donde no hay que ir más allá de la lontananza para saber que la sequía
aguarda para dar su golpe más duro como hace dos veranos.
“Estamos asustados desde la sequía anterior porque sicológicamente nos
afectó mucho y ahora ya tenemos bastantes problemas”, dice sobre la
orilla seca de un tajamar Alberto Moreira a FloridAdiariO en un
establecimiento de ruta 6 sobre el centro del departamento.
Moreira perdió el 10% del rodeo en el anterior episodio seco, quedó
con 90 vacas, rubro cero y “muy herido”, en sus 34 años de productor.
Ahora no tiene números para lo que amenaza suceder. “Ya nos vamos
apoyando en fardos que a su vez se han hecho muy pocos y de agua queda
menos”.
El déficit hídrico es la mayor preocupación. “Hay tajamares que aún
sin ganado se han secado a menos de la mitad. Eso es alarmante porque
hay un problema de evaporación tremendo y eso que no han hecho grandes
solazos”, describe.
Para el productor se aprendió poco aunque también sostiene que para
hacer reservas hay que gastar.
“Se sigue un poco a la uruguaya aunque se aprendió pero monetariamente
sale mucha plata y después de la sequía quedamos con déficit. Vamos a
tener que hacer pozos porque otra vez no lo vamos a pasar.
PRONTO, LISTO Y YA. Los heridos se suceden a largo del camino. “Hay
mucha merma, el ganado se viene para atrás perdiendo kilos y pasando
sed, se cortó el celo, el animal no está fuerte y la baja producción
se está notando diariamente; acá va a faltar agua para los animales y
las personas si no llueve”, dice Gilberto Morales pequeño productor de
48 años y trabajador en varias estancias de ruta 6 y alrededores.
Según Morales, “esta la veo que viene más rápido. Tal vez más corta,
pero más rápido”.
Los pronósticos del floridense no son alentadores. “De aquí al 15 de
enero, para solucionar, tienen que llover más de 100 milímetros; para
paliar por alguna semana alcanza con 40 milímetros, pero no
soluciona”.
Azada en mano cortando cardos, Morales afirma que la tierra se está
poniendo dura. “
Esta bastante imposible de entrarle. Ahora no se puede hacer ni un
laboreo a no ser sobre cosecha de trigo. No hay humedad y ya es hora
de estar en alerta”.
Y es que en varios establecimientos las reservas de invierno empezaron
a ser utilizadas.
“La reserva ya se empezó a dar ¿y después el invierno como vendrá?, no
se sabe. Así que si hay medidas que empiecen porque son
fundamentales”.
El productor de 48 años lo define con una frase: “El reparto pronto,
listo y ya. No hay que dejarse estar ni que dejen caer las
producciones, que mantengan eso y a la gente animada”, pide.
Luego, recordó un duro antecedente. “Las consecuencias más graves son
cuando el productor se apura o los gobiernos empiezan a ayudar tarde”.
RESERVAS Y CONSECUENCIAS. Adriana Jiménez tiene a decenas de terneros con baldes negros. “Esperemos que venga un poco de agua para la tierra y ayude a los animales. Si falta mucha agua puede ser horrible la seca
que nos espera”, dice la encargada de tambo.
Según Jiménez “en la tierra se siente muchísimo” y afirma que los
verdeos apenas han aparecido.
“Sin plantación los animales no comen y fardo queda muy poco para lo
que tendría que haber”.
Moreira también espera quedarse sin reservas. “Yo hice una plantación
de 40 hectáreas de sorgo y no ha nacido. Y ya veo que me quedo sin
silo. Ahora estamos esperando otra agua para que nazca”.
En el último mes hubo dos días de lluvia en Florida. Cayeron 40
milímetros y “nunca corrió. Le dije al tractor que viniera tres días
después, cuando llegó la tierra tomó todo y estaba dura otra vez”.
“Las consecuencias las veo para el inverno y si viene como el año
pasado se va a complicar y mucho”.
CAMPOS DE RECRÍA COLMADOS. La preocupación ya repercutió en las
gremiales. El presidente de la Asociación Rural de Florida, Fernando
Dighiero aseguró que “se está trabajando fuerte”.
“Después de la seca no nos detenemos a esperar que se venga algo para
tomar recaudos. La ARF tiene sus campos abiertos con capacidad
colmada”.
En las 6500 hectáreas hay 6000 terneros en cuidado. “Es un número
importantísimo para este momento. Con el tema de la lluvia hace tres
meses nadie se interesaba y hoy no damos abasto”, explicó a FloridAdiariO.
Según Dighiero “la gente ya se queja de tajamares que secaron y
cañadas que se retiran. Hay que tener precauciones y cuidados”.
Sobre la declaración de emergencia, el también productor de ruta 6 es
más optimista. “Vamos a estudiarlo y a charlar. Probablemente
invitemos al ministro, pero todavía tenemos esperanza de que haya
alguna lluvia”.
Entre animales que rodean medios tajamares, aprontes para pastoreo
junto a las rutas “aunque todavía no se ve” y cultivos que no asoman, Alberto Moreira advierte a FloridAdiariO: “se viene, lamentablemente se viene. Y si tienen que volver, traigan agua”.