OPINIÓN

POR EDGARD MACHADO COSTA

A eso de las 8 estaba en pie. Mañana gris presagio de lluvia, pocas noticias y por si eso no alcanzara tengo pocas ganas de escribir.

¿De que hablo si no hay nada? ¿Que les informo a los lectores que están «entrando» para ver que novedad encuentran? No tengo nada de que escribir, no hubo robos, asesinatos, accidentes, ningún caso de violencia doméstica, los políticos están de vacaciones, no ha pasado nada importante. ¿Qué quieren que haga?.

Y por ese lado me saltó el tema.

¿Qué es lo importante para la opinión publica? ¿Sobre que tenemos que informar para atrapar al lector? ¿Crónica roja, amarillismo? Todo es noticia siempre nos dijeron nuestros profesores ¿a que todo se referían?

Son las dudas existenciales de los comunicadores, quienes, según dicen, tenemos la posibilidad de manejar a la opinión pública, cosa que tiene mucho de cierto y algo de mito.

Entiendo que para las grandes cadenas internacionales de información quienes tienen posibilidades de llegar a cientos de millones de personas la premisa anterior, por una cuestión de cantidad, se cumple más facilmente, aunque no a rajatabla.

Porque digo «no a rajatabla», porque a pesar del bombardeo mediático igual existen millones de movimientos y miles de millones personas opositoras a lo que quieren vender a esas cadenas informativas.

Y aunque lo anterior también tiene que ver, no me quiero ir del tema.

Desde este muy humilde espacio todos los días tratamos de aportar información, que no es objetiva, porque la objetividad no existe.

Tratamos de despertar vuestro interés y por momento lo logramos, la lista de comentarios en alguna de las noticias lo corroboran. Pero mirando donde están esos comentarios y lo que se dice en ellos es cuando me entra la preocupación.

Se comenta sobre lo negativo en una relación 20 a 1 sobre lo positivo. Si se informa sobre política y sobre todo si es partidaria se tiene público asegurado. Parecen no tener trascendencia las noticias positivas y si alguien las comenta en su mayoría lo hace para desacreditarlas.

Lo más grave es el bajo nivel del debate, el que por momentos se asemeja a un griterío en el que nadie se escucha y en el que a menudo lo que si  se escucha es alguna descalificación personal, con el agregado de que muchos lo hacen escondidos detrás de seudónimos.

Algunos podrán decir, pero logran la participación. Y tienen razón. Pero estaría bueno intentar mejorar el tono de la discusión. Yo les pregunto ¿ en serio se enojan como parece al leerlos? Si es así muchachos urgente al cardiólogo porque en cualquier momento se van a encontrar con San Pedro, se los dice alguien que algo de esto conoce.

Vieron que me puse medio pretencioso, es porque tengo pocas ganas de escribir. Confieso que es una opinión bien personal. Se que algunos pueden estar de acuerdo y se que muchos no van a coincidir, aunque para eso están los comentarios.