El camping Otto Bitenbinder de 25 de Agosto, a 48 kilómetros al sur de Florida, está desbordado en todos los sentidos. Desde el 1º de enero recibió diez mil personas. No hay espacio, no se da abasto para recoger la basura, desagotar los baños, hay sólo una canilla de agua para el público con poca presión, además de que la seguridad se ve perturbada todos los días.
El lugar, en cambio, posee amplia sombra junto al río Santa Lucía “que
corre muy bien”, fácil acceso y precios accesibles con un máximo de 50
pesos por carpa de 5 personas con energía eléctrica. También hay 70
parrilleros.
Todos los días llega el tren y en los días pico, sábado y domingo,
traer hasta 1200 personas.
“Cada vez que llega el tren el camping está lleno y esto es una
locura. En un día puede haber hasta 3000 personas con un solo baño: es
imposible”, dice el edil del lugar Guillermo Dati, que propuso en la
Junta Departamental mejorar los servicios y la seguridad en este y
todos los camping del departamento.
Daniel Gutuche es el concesionario del lugar y sostiene que no todo es
tan mal. “Acá viene mucha gente todos los años; son clientes y
eligieron esto porque está bien y ahora está mejorando. El año que
viene vamos a poner más servicios, ahora estamos construyendo
parrilleros y con esta temporada el pueblo revive hasta turismo”,
sostiene.
El ferrocarril hace que la población flotante crezca “de golpe”.
“Vienen de Las Piedras, Santa Lucía y de todos los barrios por donde
pasa el tren desde Montevideo hasta acá. Cada vez que viene el tren se
van 500 y bajan 1000”, dicen los lugareños.
Con la “explosión” del camping se enlentecieron las obras.
“Falta mejorar, queremos un cercado perimetral y las baterías de baños
que se desborda y se necesita”, agrega el concesionario.
Juanita Lorenzo es la encargada de la higiene. Dentro del baño hay una
raíz de eucalipto que tapa un pozo y eso provoca problemas. Adentró
está bien, afuera corre el agua y se va al río pero ya hablamos con la
intendencia para que venga un servicio barométrico. Se va a
solucionar”, confía.

COMERCIO. Según Alberto Airaldi, jefe de correos del lugar, 25 de
Agosto “triplica o hasta vende cuatro veces más, además de dar mucho
trabajo eventual a gente de bajos recursos”.
Las ventas al menudeo abarcan varios rubros: alquiler de sillas,
mesas, venta de agua caliente, pasteles, bebidas, atados de leña a 20
pesos y hasta paseos a caballos por poco más.
“Acá alquilamos sillas y vendemos pasteles. La cosa sirve por la
temporada, aunque es una batalla”, dice Teresa que espera la llegada
del tren al igual que Jonathan, un joven de 15 años que vende leña en
un carro que gira por el lugar.
“Da trabajo, hay que montear, cortar y venir, pero sirve”, confiesa.

SEGURIDAD. Hace algunos días un copamiento en Santa Lucía terminó con
tres detenidos. Los autores estaban en el camping. “Mucha gente cruza
el río y ya está en Canelones o hace dos kilómetros al otro lado y
pasó a San José”, explican en el lugar.
La seccional 5ta. tiene tres turnos. En cada uno hay tres efectivos, a
excepción de la noche en donde hay cuatro. Atienden a una población de
2500 habitantes, ahora a casi 7000.
Según Gutuche “tenemos un sereno y hay seguridad pero con todo no
podemos, por se abarca mucho en ese tema”.
Pese a todo, el camping “no afloja”. “Hoy llegaron 1500 personas,
parecían hormigas y así es todos los fines de semana”.