Este martes se rompió el convenio de pago y los trabajadores volvieron a renegociar, dejando una vez más dinero de su bolsillo para seguir adelante.

“Cada 10 días se pagaba la licencia anual 2010 y cada 20 días el atraso. La empresa comunicó que no pudo reunir el capital para pagar las licencias y que no lo podría reunir en los próximos meses para poder hacerlas efectivas. Recibimos la sorpresa de que no había plata”, resumió Ricardo Pérez en una conferencia de prensa al final del día, luego de una jornada de negociaciones.

A primera hora los trabajadores realizaron una asamblea urgente y se determinó no ingresar a las tareas hasta llegar a un nuevo acuerdo, abogado mediante.

Los montos ascienden a US$ 90.000 del resto de licencias 2009 y US$ 350.000 la totalidad de licencias de 2010.

La propuesta de la empresa fue abonar lo adeudado de 2009 en los próximos cuatro meses y en los meses siguientes la licencia correspondiente al presente año.

“La gente debe saber que los trabajadores cedimos dineros nuestros que quedó para atrás y cobrar más adelante, todo para poder seguir trabajando.

Otra vez tuvimos que poner un granito de arena y queremos que la gente sepa que esta empresa ha llegado a un endeudamiento tal como es el salario, ya que la licencia es parte de eso”, agregó el sindicalista.

Según Pérez, de esta forma cae un convenio de hace 20 años “cuando la licencia se pagaba a principios del año”.

“Esto, sumado a la cantidad de problemas que tienen quienes están en el seguro de paro que tienen que dejar deudas en el camino, muestra todas las dificultades que tenemos, la principal es que en diciembre y enero hubo menos compras y acá pagamos el pato nosotros”.

PROYECCIÓN. Hacia el final de año obreros y empresarios estiman que habrá tareas.

“Aún así es una incertidumbre total porque se nos dicen cosas y al tiempo cambia. Se nos dice que habrá una capacidad de trabajo para todo el año, pero hoy no está seguro.

Esperemos que aparezca un cliente. Expectativas tenemos todos pero permanentemente se nos da una respuesta y no sale lo que se dice”.

El cambio de firma sería por una corrección por las deudas con organismos estatales, nosotros no sabemos que haya una persona nueva más allá de que esa es una verdad muy difícil de saber. No hay ni plata ni cabeza nueva.

Los obreros explicaron que el ideal de procesamiento se ubicaría en el entorno de los 700 a 800 cueros diarios, pero en todo enero hubo sólo 8000.

“Se hizo un tercio de la cantidad necesaria”.

Mientras tanto siguen dentro de la planta 180 trabajadores y 110 en el seguro de desempleo, son el sistema de rotación que permite que cada cierta cantidad de semanas todos los trabajadores pasen por la planta.