Los mirasoles llenaron varios ómnibus para colaborar con el despliegue de la bandera de 14.000 metros cuadrados.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Además de los 327 hinchas carboneros de Florida, hubo varias decenas más que salieron en coches particulares y se estima que cerca de 500 mirasoles fueron a Montevideo.

Y la agencia Noria Viajes se vio desbordada en la tarde de este lunes. “Hubo que cortar el tránsito por casi una hora”, dijo un funcionario de la comuna en la calle Ituzaingó entre Fernández e Independencia.

Y en los ómnibus la algarabía. FloridAdiariO subió a varios de los vehículos. Cánticos, banderas, camisetas, saltos y pasión por el cuadro de sus amores. Y es que más que al partido por el grupo 8 entre Peñarol e Independiente, los hinchas que partieron a las 16 horas concurrieron a desplegar la bandera de más de 14.000 metros cuadrados en el inicio del partido de la Copa Libertadores que enfrenta a su equipo con el Independiente de Avellaneda.

La insignia, considerada por sus promotores como la más grande del mundo, mide algo más de 300 metros de largo y 48 de ancho y ocupó en su despliegue más de un tercio del histórico estadio, con capacidad para más de 60.000 espectadores y que fue sede principal de la primera Copa del Mundo de fútbol en 1930.

La bandera gigante fue realizada por iniciativa de un grupo de hinchas del club carbonero, uno de los grandes de Uruguay, que invirtieron cuatro meses, 400 litros de pintura y unos 33.000 dólares para confeccionar la pieza de tela.

La enseña, que para ser realizada requirió del aporte económico de miles de hinchas del equipo, fue trasladada al estadio a hombros de más de 250 seguidores, los principales responsables de desplegar y replegar la tela cuyo peso se calcula supera los 1.800 kilos.

El despliegue, que fue visto por los carboneros como un acontecimiento histórico, llevó a que las entradas para el partido de hoy quedaran agotadas con mucha anticipación, pese a que Peñarol ya se encuentra clasificado para la siguiente ronda del principal torneo continental y sólo se jugaba ser primero o segundo de grupo.

Los organizadores extendieron su bandera justo cuando los jugadores carboneros saltaron al terreno de juego y mostraron orgullosos sus colores negro y amarillo, además de las copas continentales conquistadas por el histórico equipo.

Según afirmaron los responsables, no es probable que la bandera pueda mostrarse más a menudo en el Estadio, debido a los grandes problemas de logística que genera poder desplegarla.