
Fabricio Álvarez está cambiado. “He aprendido a ser un poco más respetuoso que antes, menos efusivo, menos pasional. A veces pierdo un poco esa línea que no es la mía”, aclara en la entrevista del programa televisivo “Así Estamos” (Canal 23 – Video Cable Florida).
El conductor que hoy gerencia el Canal 3 de la señal Florida Satelital, reconoció los costos de “haberse ido de boca”, habla de la autocensura y de las críticas sobre las relaciones de los medios y la política en Florida.
¿Cómo incursionaste en el periodismo en Florida?
Salí a buscar trabajo. Hubo un ofrecimiento para hacer algo de radio. Dijimos durante mucho tiempo que no. Uno se da cuenta que está molestando demasiado a gente que le da una mano en cuanto a la comida, cosas sencillas.
Florida es una ciudad sencilla. Deberíamos hablar siempre a calzón quitado. Fue nada más que eso, por necesidad, sin querer encontrar que es nuestra vocación.
¿Y cómo ha sido ese tránsito hasta hoy?
No ha sido nada fácil. Ha sido fructífero. Me ha ido muy bien, porque yo hace seis años no tenía para comer. Hemos tenido la ayuda, es verdad, de gente amiga con la cual somos agradecidos, gente que nos brindó lo que nunca nadie antes. Y supimos aprovecharlo con honestidad, con esfuerzo, con laburo y con vamos y vamos.
Nos ha ido muy bien en un ambiente que no es muy lindo.
¿Cuál es su perspectiva actual en lo que se define como una situación compleja?
Está absolutamente más compleja. El tiempo pasa, las cosas cambian. Las circunstancias son diferentes, hay diferentes tiempos. Yo no estoy de acuerdo con usted de que se abra el paraguas y diga que no se puede estar haciendo periodismo de periodistas, cuando yo crecí en Florida escuchando a periodistas haciendo prensa de periodistas.
Yo hago a veces periodismo de periodistas. Si leo FloridAdiariO estoy hablando de periodistas que escriben, si hablo de la radio Florida, habló de un colega que habla por la radio y si hablo del diario El Heraldo, hablo de su director y de un par de periodistas que trabajan allí.
Y cuál es el inconveniente si uno dice lo que siente y que cree que él es verdad, aunque no sea, es la verdad de uno, o que hable de Daniel, un amigo que trabaja en “Cambios”.
Si yo digo el titular que puso Daniel en el diario Cambios no me gustó, pero esa es mi visión, no la de Daniel que por algo lo puso.
A veces no he terminado bien.
Nosotros a veces por decir lo que sentimos, o inexperimentes en el comienzo, nos fuimos de boca, quizás, alguna vez y terminamos en donde terminamos, en un juicio oral y pública.
No nos amilana, nos enseña a ser un poco más precavidos, a entender que uno cuando se equivoca daña lo que tiene cerca. Tus hijos pasan mucho nervio, tu pareja también, tenes que ir más suave.
Pero amilanarse por hablar creo que no. Es más, si hablan de mí. Yo puedo hablar de cualquiera. Siempre en una buena, respetándonos.
Yo no creo que el periodismo de periodistas sea tan malo. Y más en nuestro ambiente.
¿Hay libertad de empresa o libertad de prensa?
Hay una libertad de expresión total desde nuestro punto de vista. Nosotros en nuestro canal trabajamos con una libertad de expresión total.
En realidad asumimos una responsabilidad dura, fuerte, ante lo que pueda decir algún periodista y la tomamos personal esa responsabilidad. Damos la cara nosotros.
¿Y hacia fuera?
No se. Es difícil, yo en realidad he aprendido a ser un poco más respetuoso que antes, menos efusivo, menos pasional. A veces pierdo un poco esa línea que no es la mía. Y a veces encuentro de razón en la gente que me rodea que me dice que esté un poco más en paz conmigo mismo y con los demás.
Pero es lo que estoy haciendo hoy con una corta carrera y con poca experiencia. En realidad si me dan a elegir soy lo otro.
Soy de los que prefiero volver a trabajar en la construcción como electromecánico antes de poner el poco intelecto que tengo al servicio de cualquier gobierno, cualquiera sea el color.
Absolutamente ningún gobierno departamental o nacional va a poder decir mañana fehacientemente que me compró, nunca, yo no.
¿Hay presiones?
Sí, sí hay.
¿Actualmente?
¿A mí?, No. Mías, a mí, no. No, absolutamente. Dijiste tal cosa, esto no va más. O mirá que se te corta el chorro en esto…nunca, porque nunca me dieron en chorro o canilla, a mí siempre me han dado todo por cuenta gotas.
¿Has visto censuras, autocensuras?
Sí existen… No tengo como probarlas, pero vamos, somos diez. Nos conocemos todos. Ustedes saben que sí y yo también se. Hay autocensura y periodistas que son censurados.
Problemas podemos tener con alguien pero no hay nada personal. Algún colega que no le gusto y quizás, si lo invito, no va. Me pasó con dos colegas que no fueron.
Uno me puso la excusa de que no iba porque tenía la uña encarnada del pie. El otro no fue porque no fue.
¿Se cambió de señal por el episodio?
Es posible, él y algún familiar, es posible. Nosotros hemos lamentado generar alguna cosita de esas, y lamentamos generar eso.
¿Esas son cosas de pueblo de chico o cuestiones de la sociedad?
Las dos cosas. Son cosas de pueblo de chico. Es muy bravo intentar hacer esto. Yo acá, honestamente, ustedes preguntaron recién que es el profesionalismo, bueno, es esto.
Es intentar hacer algo en Florida con una imagen diferente. Este estudio que tiene el canal 23 está muy bueno. Diría que roza lo profesional en nuestra ciudad.
Quizás la gente que está del otro lado no entienda mucho sobre estos temas y no vea el esfuerzo que han hecho ustedes, porque además no se ve esto y tenés que conocer un poco de esto para ver que se trata. Y eso es el profesionalismo.
En una ciudad como la nuestra. Después está la conducta humana que es muy complicada. Somos todos muy complejos acá. Ustedes, nosotros. Entonces la conducta humana a veces no es la mejor, no es la más adecuada. Somos todos responsables.
¿Y la autocensura?
No me cabe la menor duda que pasa, en colegas que andan trabajando en la calle, en noteros, en fotógrafos, en periodistas, en quienes escriben, en quienes filman.
¿Y por qué?
Por necesidad. Esta es una ciudad en donde no es tan fácil conseguir trabajo.
A veces por necesidad, a veces por falta de dignidad. Yo no trabajaría por 3500 pesos, y que me ordenen que debo hacer y que debo preguntar. Yo no lo haría.
Pero yo no soy quien para meterme en la vida de los otros. Yo prefiero pasar hambre.
¿Eso te consta que pasa, o deduces?
Me consta. Yo recibo muchas charlas, y lo conversan, y lo hablan. Los códigos no permiten que uno hable sobre eso temas son cosas personales de los colegas.
¿Cómo ha cambiado la relación con la gente?
Sólo agradecimientos para la gente. Para los que discuten con nosotros, que cuando nos encontramos en la calle, nos damos un beso y sonreímos y seguimos pensando diferente.
La diferencia con la radio es que ahora te conocen de cara. Te cruzan en la calle, y lo más lindo es que el hijo del adulto –porque los adultos tenemos muchas vergüenzas que los niños no tienen – y el adulto hombre o mujer no se te acerca para saludarte, pero el hijo te dice: mira, ahí va el de la tele. Le quiero dar un beso, y el adulto se te acerca por el niño.
No vayamos mucho más allá, no usemos el intelecto, dejemos la cultura de lo intelectual de lado, seamos más calle, más floridenses, agradecimientos para la gente. Uno es la gente y está bueno. Yo como por la gente.
¿Algunos medios no le dan para adelante al gobierno de turno?
Durante el gobierno de Giachetto algunos colegas nos tildaban de oficialistas y lo que comentábamos en aquella época: los basurales de la ciudad que es un gran problema no culpen o personalicen el basural, ni le pongan nombre y apellido. No es por Ariel Pisano que hay tanta basura como director de Higiene (y éramos oficialistas). Hoy digo: no es por culpa de Piccone que haya tantos basurales en la ciudad, es responsabilidad de la gente.
No hemos cambiado ningún mensaje. Antes nos decían oficialistas. Hoy los que antes nos tildaban de oficialistas, no nos dicen absolutamente nada porque quizás sean ellos oficialistas hoy. Entonces hoy te sirve que yo sea como era antes. Es muy complejo esto.
¿Se partidizan mucho los temas en Florida?
Si hay intereses partidarios acá, económicos y personales, e ideológicos. ¿Cómo nos los va a haber?. Los va a haber siempre. Los tienen todos los medios. Algunos se les nota más que otros. O lo hacen notar más que otros.
No me gusta demasiado eso. Me parece que se confunde la reflexión de la gente. Llevan a que la gente piense determinadas cosas cuando no es verdad.
¿Y en su termómetro que ha medido?
El gobierno de Carlos Enciso tiene una aceptación bastante alta. Con respecto a lo que está haciendo. He tenido a ediles del Frente Amplio y alguna jerarquía del Frente Amplio que lo ha dicho públicamente.
Servando Echeverría dijo hace 72 horas en rompecabezas que el gobierno nacionalista no está haciendo tan mal las cosas. Es una señal extraña viniendo de un hombre de izquierda.
Si yo quiero hundir a Enciso porque soy frenteamplista, salgo con la cámara y solamente filmo los basurales. Ahora como somos honestos filmamos los basurales que hay y las plazas limpias.
Y a la gente le mostramos que esto es lo hay en Florida.
¿Hay que ser más floridenses?
Falta un poquito más….y sí, falta. No tenemos que joder mucho. La voz de Gerardo Bique de “Mbohape en Carnaval” es más o menos diez veces superior a la de Enrique Iglesias, o la de Riki Martín, pero trabaja en una estación de servicio.
Nació en el lugar equivocado, creo que sí, que debemos ser un poco más localistas.
No hay que comerse demasiado la pastilla que los monstruos son monstruos y los que están en Florida son cualquiera, no es así.
¿Dos malas de Florida?
La falta de códigos que hay es tremenda. Cualquiera dice cualquier cosa y lo gritan desde un lugar público no adecuado. Y después cuando estás frente a frente está todo bien, te pasan la mano por el hombro. Eso es lo primero.
Y después la conducta inadecuada, indigna, de algunos colegas, o de algunas personas que tienen cierto poder en la sociedad.
Y la otra me molesta mucho el engaño desde nuestro sistema de comunicación. Me parece que es muy molesto el decirle a la gente esto es así cuando saben que no es así.
Que se mienta, que mediante el engaño se busque…
Pasa en todos los ámbitos. Hoy me comentaba un dirigente frenteamplista que están muy molestos conmigo por como yo pego palos a los izquierdistas.
Y están molestos blancos y colorados porque dicen que soy de izquierda. Están molestos en la izquierda y los blancos, porque dicen que soy colorado y están molestísimos los frenteamplistas y los colorados porque dicen que soy oficialista.
¿Y dos buenas?
La solidaridad. Uno necesita dinero para operar a un niño que fue Marcelito (Dalto) y en un día sólo un medio de comunicación logró juntar 14 mil dólares.
Es lo mejor que hay, que dentro, uno escarba un poco y hay mucha humanidad.
Creo que somos una ciudad con gente muy linda. De ese equipo soy hincha. De Florida.
¿Se debe apostar a que las relaciones sean un poco mejor?
Siempre hay que hacer la apuesta aunque lo veo complicado. Es difícil, la conducta humana es compleja. Las noticias son las mismas, pero tu sentir es distinto al mío, tu mirada y tu ideología y tu querer ganarme un lugar a un comercio porque vivimos de la publicidad y vas a cobrar 500 pesos menos que yo para poder sacármelo…es muy complejo.
¿No se pelea por demasiado poco?
Eso no es nada. Es nuestro ambiente me voy a pelear por 25 mil pesos mensuales de publicidad en total y vamos a pelear por un monto que difícilmente un trabajador del basurero lo gane.
Pero en esta ciudad se pelea por ver quien comanda el fútbol. Y un entrenador de fútbol en esta ciudad paga para dirigir y en esta ciudad hay gente de fútbol que paga para estar en el fútbol.
Entonces es muy complejo tratar de unir partes. Ojalá sea esto de insistir, esto de que estemos algún día juntos, eso es lo mejor. No importa primero, importa juntos.
Cada vez que escucho a alguien hablando de «no hay códigos» me da risa… ¡ahora todos son códigos!
¿Porqué habla en primera y tercera persona? Yo – Nosotros??? Cuando se refiere a él mismo??? Prefiero ir a la construcción… no te creo Oreja en una buena te lo digo…
Poco más para comentar… ¡que personaje! hasta simpático me resulta che…
Arriba Oreja, nuestro pueblito da pa todo, como será la cosa que hasta estoy de acuerdo con algunas de las cosas que mencionas en la nota!!!
Me gustaMe gusta
Gracias por el aporte, como todos será tomado en cuenta
Equipo de FloridAdiario
Me gustaMe gusta
Saludos y un aporte a entrevistadores y entrevistados con cariño.
De JULIO CASTRO en ACCIÖN marzo de 1933:
El valor pedagógico de la prensa
La cátedra más popular, la enseñanza más ágil y viviente, la que alcanza a todos y llega a todos los rincones es la que encierra la prensa. Más que la Escuela, más que la Universidad, más que el Club o la tribuna callejera, los diarios son orientadores de espíritus,propagandistas de ideas, expositores de hechos, vulgarizadores de doctrinas. Por eso el
pueblo tiene en el diario la cátedra que todos los días llega hasta los más humildes hogares estableciendo la conexión de cada célula del organismo social con el resto de vida que agita
y mueve al mundo.
Este valor de la prensa toma un carácter más radical por el hecho de que en nuestro medio, por razones económicas a veces, por idiosincrasia nacional casi siempre,acostumbramos a leer un solo diario, a lo sumo dos o tres de la misma opinión.
Es muy común oír decir a las gentes, con orgullosa convicción, que a su casa no entra tal diario, o los de tal opinión política, creyendo así afianzar su fidelidad partidaria.
Ese continuo comercio con un solo diario y con las opiniones que éste sustenta cotidianamente van formando en el lector, primero un interés, luego una disposición favorable a lo que opina “su” periódico, más tarde una convicción profunda de que lo que él dice es la
única, la pura verdad.
Ya antes de leerlo, se acepta de plano su punto de vista; ya antes de esbozarse un problema, se acepta su planteamiento y su solución. Hay una identidad sorprendente entre el lector de un diario y el diario de su lectura. Este mal hábito trae la aceptación incondicional de lo que está escrito en la página habitual y un tenaz no reconocimiento de que eso puede ser y debe ser objeto de crítica y de censura por parte de los que no opinan en la misma forma.
Es muy común adivinar, entre las gentes de mediana cultura, al oírlos opinan sobre cuestiones de actualidad política, el diario que acostumbran a leer, pues su pensamiento es una copia fiel del contenido de las columnas que leyeron.
Y en un ochenta por ciento tal vez, entre nosotros, los lectores de la prensa, tienen “su” diario.
En ellos desaparece el espíritu de crítica, las ideas propias, la independencia de criterios, en una palabra, la personalidad.
…………
Resulta así que la prensa toma una importancia fundamental en la vida de la sociedad al orientar la opinión de la masa popular.
Pero, y aquí está el gran peligro, ¿qué títulos autorizan a la prensa para desempeñar un fin de tanta trascendencia?
Los títulos pudieran ser muchos: la capacidad de sus dirigentes, la honradez de sus redactores, la sabiduría de los que colaboran en su obra; factores todos ellos que orientados hacia el bien contribuirían eficazmente a elevar el nivel de la cultura popular.
Pero esos títulos que pudieran ser, en la vida diaria ESTÁN MUY LEJOS DE SER.
La prensa de nuestro país está orientada hacia la defensa de sus intereses económicos, sociales, políticos, financieros. Y hacia esos fines se orienta desmintiendo la
verdad, tergiversando conceptos, obscureciendo la claridad de los problemas, alimentando las bajas pasiones.
En el terreno político no se hace polémica leal ni siquiera se habla con altura. Se mistifica y se emplea la sofística a sabiendas. Existe tan poca delicadeza en la política periodística que aún se emplea la propaganda a base de versitos ilustrados con monigotes o
caricaturas burdas. Nadie que busque una orientación política clara, podrá encontrarla entre la miseria moral que rija nuestra prensa.
En lo económico y financiero se busca por todos los medios la difusión del diario.
Para ello se emplea todo medio de baja estofa. La crónica novelesca del crimen o del juicio criminal; las 3 o 4 páginas dedicadas a las carreras; las otras dedicadas a los deportes, o a la vida social; los grandes títulos anunciando catástrofes y en fin todo lo que vemos todos los días en todos los diarios.
En lo social se hace política de conveniencias: las empresas capitalistas dirigentes saben defender tenazmente, sus intereses defendiendo a otras empresas capitalistas que las
protegen con sus anuncios y callando todo lo que a éstas conviene callar. Por otro lado aparentan dar toda su energía a la causa de los que forman la mayoría de la sociedad: los trabajadores.
Se embrutece al pueblo alimentando sus bajas pasiones con crónicas o folletines (a veces con editoriales) que son los que aseguran la difusión del diario, a costa de lo que tanto trabajo costó sembrar en la escuela.
Ese es el cuadro de miseria moral que nos ofrece a diario la salida de la prensa cotidiana.
……………
Ahora bien; el deber que nos exige nuestra convicción a los que encaramos
el periodismo como misión noble y sagrada es el de reaccionar contra esta prostitución de la prensa; es nuestro deber y lo cumplimos a la medida de nuestra fuerza. Fue nuestra directriz
cuando desde “El Nacional” exponíamos con altura y nobleza nuestras ideas; ha sido nuestra guía en este último año en que contra viento y marea hemos sacado ACCIÓN; o seguirá siendo en el futuro.
Como prueba de nuestra entereza moral y de nuestra acción por ella orientada está nuestra labor de más de dos años y esta labor será nuestra garantía y nuestro aliento para el futuro; para esta nueva etapa de titánica lucha que se inicia con el presente número.
Julio Castro
Me gustaMe gusta