Por más de dos horas y con la fiesta extendida en boliches y bares de la ciudad de Florida, los floridenses salieron a festejar el triunfo de Uruguay ante la Argentina.Antes, cuando terminó la ronda de penales, hubo desde fuegos artificiales hasta personas de rodillas en las veredas, vecinos que se abrazaron y niños que, embanderados por sus padres, se sumaron a nuestra clásica idiosincracia de ganar sufriendo.