«Estamos iniciando un proceso que es irreversible», dijo el intendente Carlos Enciso al firmar el convenio con la Asociación Civil Proyecto Uruguay.
El acuerdo fue firmado por el jefe comunal y el arquitecto Horacio Da Silva, en representación de la asociación.
El contrato asciende a 4550 Unidades Reajustables. 318 unidades se destinarán para el relevamiento y diagnóstico que ya comenzó. La misma cantidad será para la propuesta del proyecto integral.
Otras 318 para el proyecto ejecutivo.
El mayor monto de 2957 será para la ejecución del proyecto y 637 para la etapa de pos obra.
El instituto técnico tiene un plazo de 24 meses para la ejecución de los trabajos que se discrimina de la siguiente manera: un mes para los proyectos de relevamiento, integral y ejecutivo, 18 para la ejecución y 3 meses para el final de obra.
“Esto era algo pendiente que teníamos la ansiedad de concretar. Estamos pasando a una etapa mucho más profunda y concreta de las tan ansiadas viviendas”, agregó Enciso.
Justificó la demora señalando que pese a la “voluntad de lo que a veces corresponde a la comuna”, hay otros organismos “como Ose, el Ministerio de Vivienda y el Piai”.
“El voluntarismo de los plazos choca con la realidad y pensábamos que este año íbamos a empezar con la construcción pero no es así, por la lentitud de estas cuestiones”, argumentó.
De todas maneras, celebro el inicio de “un proceso irreversible” que en “la conjunción y el apoyo, la participación activa de los vecinos, tendrá una concreción en poco tiempo”.
No obstante, esta vez, prefirió no hablar de tiempos, más allá de lo especificado en el contrato. “No voy a hablar de meses ni años y hasta el último día vamos a estar atento a los detalles”, afirmó.
Empero, reconoció que 2012 “será el año clave para resolver un problema clave”.
“Y se dará una solución para Florida, con fondos y recursos técnicos del gobierno departamental y nacional”.
Anunció que la comuna tendrá tarea extra debido al inicio de esta nueva etapa: “Habrá que coordinar y mucho, internamente nosotros, en las diferentes áreas, ya que el desafío será tener un rol de ejecutividad y activo”, dijo observando a los directores de las diferentes áreas involucradas en el tema.
Y reconoció la obligación moral contraída con el departamento. “Esto es importante para la imagen del departamento que tiene este debe”, concluyó Enciso.
DESDE HACE DOS MESES. La acciones de trabajo del instituto, que se iniciaron con dos meses previo a la firma del acuerdo, congratularon al jefe comunal y fueron explicadas por el representante de la asociación civil, Horacio Da Silva.
Al señalar que ya se han iniciado los trabajos con los vecinos, afirmó que desde este miércoles comenzará una tarea ardua en medio de un proceso de regularización para trabajar en conjunto con los vecinos y los técnicos de la comuna, ministerios y entes estatales que participan en la creación de un nuevo barrio.
Si bien se parte de la base de datos realizada en el año 2008, el nuevo sondeo del instituto cruzará detalles para establecer correcciones fundamentales para la adjudicación y realojo de nuevas viviendas.
Según se explicó hay 104 construcción o realojos establecidos, pero el número de familias ya supera los 110 indicó el arquitecto.
“La gente tiene que entender que esto es un organismo vivo, tiene que haber un cierre y una lista definitiva de los beneficiaros”.
El profesional dijo que ya se comenzó a enumerar casas y advirtió que se debe tener en claro que “no puede seguir creciendo el asentamiento”.
Las construcción realizadas por programas del ministerio de Desarrollo y el Sunca, básicamente mejoras, serán parte de los realojos y nuevos acondicionamientos.
LOS QUE NO, SE VAN. El encargado del Área de Urbanismo y Vivienda, Pablo Mascheroni, anunció además que las familias que no estén en el relevamiento primario deberán retirarse del lugar.
“Y luego se podrá ver la inserción en otros programa (pero) hoy las viviendas que no estén se les tendrá que pedir que se retiren”.
Por su parte, al principal integrante de la comisión del novel barrio, Lorena Caetano, auguró la posibilidad de contar con la primeras edificaciones en 2012.
“Esperemos que todo marche bien y los vecinos, entre todos, nos ayudemos para que todo salga más rápido”.
Caetano también dijo entender la situación de quienes se suman al asentamiento. “Se enteran y se van al lugar. Como vecinos nos han dicho que todo se basará en el relevamiento de 2008, pero la gente va y se instala.
Nosotros no los podemos echar pero tratamos de que no se haga porque necesitamos los terrenos para las nuevas casas”, dijo.