Bajo el efecto de drogas, estudiantes del Liceo Francés dañaron parte del establecimiento y agredieron física y verbalmente a otros alumnos y a autoridades.

POR: Camila Ginés.

Como despedida de fin de año, la generación de futuros graduados se juntó a unas cuadras del liceo para comenzar lo que se conoce como “Fiesta del agua”, donde alumnos y ex alumnos acostumbran mojarse y cantar junto a profesores y funcionarios en un ambiente de armonía y respeto. Pero en la última edición de esta «guerrilla de agua», realizada el lunes 17 de octubre, el respeto estuvo ausente y se vivió un clima de tensión y violencia.

La noche anterior -contó un alumno-, realizaron una reunión secreta en la casa de una de las estudiantes de la clase. Allí escondieron gallinas y patos, además de alcohol y pancartas. Uno de los “líderes” del festejo pidió, mediante Facebook, que el lunes estén todos a las ocho de la mañana, como cualquier otro día.

 

Desde las ocho hasta las diez de la mañana hubo clase normalmente, pero durante los recreos comenzaron a ingresar los elementos para la “fiesta”: máscaras, papel picado, espuma, y los animales. Mientras tanto, una estudiante contó que algunos alumnos no entraron a clase y se quedaron en las viviendas frente al liceo tomando alcohol, fumando marihuana y consumiendo LSD.

A las 10 de la mañana, se reunieron todos en salón donde se encuentra la salida de emergencia. El grupo que lideraba el “festejo” propuso que todos los jóvenes usaran unas máscaras de cordero, rostros de bebés y del muñeco infantil Barney.

Un estudiante, meses atrás, hizo una copia de las llaves de la puerta de emergencia. Por esa puerta dejaron entrar a ex alumnos -algunos expulsados de la institución-, a egresados y otros jóvenes, que no eran estudiantes del liceo. Según contó una chica que presenció la «fiesta», el grupo ingresó al lugar, uniéndose a los que estaban en el salón, todos enmascarados, al grito de: “¡A romper todo!”.

Mientras algunos solamente tiraban espuma y papeles como sucede tradicionalmente, otros comenzaron con los destrozos: arrancaron y despedazaron lockers, algunos fueron tirados a las letrinas del baño; soltaron patos y gallinas; rompieron vidrios y una cámara de seguridad con un bate de béisbol; tiraron bombas de humo dentro los salones donde habían estudiantes más chicos; lanzaron macetas y cartucheras desde el cuarto piso; patearon y rompieron puertas; descargaron los extintores de incendio; tiraron huevos; insultaron y agredieron físicamente a un funcionario del colegio.

Luego salieron del liceo y, mientras un grupo reducido entró a limpiar, otros alumnos continuaron haciendo destrozos afuera: tiraron huevos a las ventanas del liceo ydañaron automóviles que estaban estacionados en la vereda, por lo que luego se quejaron de los vecinos. Mostraron un par de banderas con dibujos y leyendas obscenas, donde se acusaba de promiscuas a algunas estudiantes y de pederasta a un funcionario del colegio. Mientras tanto, un grupo de alumnos seguía consumiendo drogas, en particular LSD, fumando marihuana y alcoholizándose en extremo con vino, whisky, caipirinha, cerveza y tequila.

 

Tomar medidas

Luego del incidente, la Dirección del colegio envió este comunicado a los padres de los alumnos de la generación:

La Dirección del Liceo Francés, su Equipo Docente y la Sociedad Francesa de Enseñanza se dirigen a los padres con motivo de los lamentables episodios ocurridos dentro y fuera del edificio del liceo con motivo de la “Fiesta del agua” de los alumnos de Terminale /6º 2011 el día lunes 17 de octubre.
Corresponde informar que la institución ha adoptado varias medidas como consecuencia de estos acontecimientos:
1) Se ha realizado la denuncia policial identificando a las personas responsables de los destrozos dentro y fuera del colegio, entre las cuales hay alumnos y ex alumnos. Varias personas, entre las que había algunos ex alumnos, entraron al liceo enmascaradas, a través de una puerta de salida de emergencia, la que abrieron con la llave apropiada -sustraída y copiada con anticipación- tras haber saltado por encima de las rejas, desbordando cualquier intento de contención como el que realizaban los directores y los profesores en esos momentos de sorpresa.
2) Se ha suspendido a los responsables de los desmanes prohibiéndoseles el ingreso al liceo hasta las fechas de sus pruebas y/o exámenes. Se les ha informado asimismo que, de perder el examen, no serán readmitidos el año próximo. Otros alumnos, cuya responsabilidad fue menor, han sido también suspendidos.
3) Se abonarán los gastos de reparación y/o reposición con los fondos de la recaudación del grupo para su fiesta de graduación.
4) Se suspenden hasta nuevo aviso todas las actividades de recaudación de fondos de los alumnos de Term. /6º.
5) No se realizará ni la ceremonia de graduación ni la de entrega de diplomas correspondiente a la generación 2011.
6) Se incluirá en el Reglamento Interno la prohibición de realizar la “Fiesta del agua”.
Esta “fiesta” fue claramente premeditada, a diferencia de las anteriores en las que solamente había “guerra de agua” y algunos excesos menores, propios de la edad de los participantes.
Esta vez hubo una agresividad inusitada, alcohol, drogas, huevos, carteles obscenos pintados con anticipación.
Es preciso asimismo realizar una reflexión conjunta. Se hablará con los alumnos de cada grupo y nivel, para que entre todos reflexionemos acerca de la gravedad de estos acontecimientos, que no condicen con los valores que procuramos transmitir como institución. No es posible que, tras haberse educado y crecido en el Liceo Francés, cuando están a punto de egresar del mismo, lo agredan con tal saña que demuestra un desapego a su lugar de trabajo y estudio (incompatible con nuestros esfuerzos y desvelos para contribuir a su formación moral y ética).
Apelamos a que la reflexión tenga lugar también en los hogares, porque es de la sinergia emergente de la acción docente y familiar que surgirán los correctivos que nos ayudarán a todos a erradicar estos comportamientos y a encaminar a nuestros jóvenes por la senda que todos aspiramos.

Montevideo, 21 de octubre de 2011.
Dirección – Equipo Docente – Sociedad Francesa de Enseñanza

Los responsables

“Lo que pasó fue un desborde del momento, pero no fue de casualidad», comentó un estudiante de sexto año del Bachillerato Francés, quien asiste a la institución desde los cuatro años. «Nunca se había armado tanto lío, pero siempre se cantaba ‘¡Vamos a romper todo el liceo!’. Esta vez, esa idea se materializó. Creo que las ganas ya estaban y esta vez la gente se soltó. Me parece que es normal que, como adolescentes, nos hayamos revelado ante la figura que nos puso límites, que es el liceo».

Este joven fue suspendido: tiene prohibido el ingreso a la institución y, en caso de que pierda los exámenes, no será admitido nuevamente en el liceo; lo que representa un problema ya que el Bachillerato que cursa solo se da en el Liceo Francés.

Sobre el tema de las drogas, comentó que el liceo «nunca se preocupó». «Me parece bien que nos dejen libres», agregó; «ellos siempre estuvieron al tanto de que eso ocurría dentro del colegio, además está lleno de cámaras».

La mayoría de los estudiantes rechazaron las medidas tomadas por el centro educativo y se quejaron de haber recibido sanciones cuando “con otros que hicieron de todo no pasó nada”.

Un vecino de la zona contó cómo vivió esta situación su hijo, alumno de quinto año de Primaria del Francés. «Estaba muy impresionado. Tanto él como sus compañeros vivieron el hecho como algo muy violento que los asustó”. Además de tener un hijo en edad escolar, este hombre tiene uno mayor, ya egresado del Francés. «Si bien en la generación de mi hijo mayor la guerra de agua ocurrió sin conflictos mayores, creo que siempre hubo un componente de descarga de los alumnos hacia el liceo. El asunto de las drogas siempre estuvo presente en estos eventos, si bien no todos los estudiantes consumen, claro”.

Más allá de esta situación puntual, ya se registraron otros casos de violencia -al menos psicológica- en el liceo. «Ha habido bullying en primaria. Los padres armamos una comisión para mejorar la convivencia, ya que había niños que estaban siendo agredidos y acosados, ya sea por sus cualidades físicas o intelectuales, hasta por su condición social», ya que en el liceo hay muchos chicos becados. «En Primaria había un grupo de niños que eran ‘los mejores del fútbol’ y a la hora del almuerzo no permitían que los que jugaban mal se sentaran con ellos. Y los docentes dejaban pasar estas cosas».

En tanto, el padre de un alumno de sexto año, que prefirió no ser identificado, opinó que lo sucedido fue muy grave y lamentó que los estudiantes “no hayan podido despedirse de su liceo de forma grata, así como que se hayan quedado sin su ceremonia de graduación”. «Si bien hay que poner límites a los alumnos por lo sucedido, el asunto no se resuelve echando o suspendiendo a los involucrados”.

“El liceo no es inocente ni puede culpar de esto solamente a los estudiantes”, afirmó. “Los adultos son los responsables, tanto el centro educativo como nosotros los padres”. Agregó que “el tema de las drogas” no es nuevo: “tengo entendido que más de una vez los alumnos consumen en las inmediaciones al liceo, así como en el edificio mismo, o entran a la institución bajo el efecto de la marihuana u otras drogas”.

El padre dijo que confía en que el Liceo Francés analice esto en profundidad y tome medidas a largo plazo. “Lo que sucedió es algo muy grave y que se viene repitiendo a nivel nacional en distintos liceos, aunque quizá a muchos les puede llamar la atención que estas cosas también ocurran en una de las instituciones más prestigiosas del país. Evidentemente es un problema que nos concierne a todos”.

Desde el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Privada (Sintep) se confirmaron los hechos narrados por los alumnos y los padres.

El dirigente sindical Miguel Venturiello se lamentó que estos hechos no se hicieran públicos. «Me dio pena que esta información no saliera en la prensa. Porque se hacen grandes olas de pamento con las cosas que ocurren en la enseñanza pública, que son ciertas, pero el alcoholismo y la droga también son problemas de la enseñanza privada. Pasan cosas terribles en muchos colegios. Hoy tenemos problemas sociales que atraviesan transversalmente a todas las clases sociales. El día que dejemos de pensar separadamente en enseñanza pública y privada, quizás podamos empezar a entender lo que pasa y buscar soluciones».

La versión del liceo

 “Hubo un desborde que a nos preocupó mucho, que también nos afecta sobre cómo se ve esto de afuera, porque no queremos que se estigmatice a nuestros alumnos”, comentó la profesora Adriana Camaño, directora de Estudios Uruguayos del Liceo Francés, quien brindó una entrevista junto al director general de la institución, Jean-Marie Poli. “Hubo alumnos que se equivocaron mal y nosotros como institución pusimos límites, pero no por eso queremos catalogarlos como vándalos o bárbaros; son adolescentes, están en construcción”.

Camaño aseguró que lo sucedido el 17 de octubre fue algo atípico. “Por eso nos preocupa poner una etiqueta de violencia, para lo que pueda haber ocurrido en 19 minutos, que fue lo que duró según la grabación”.

La Dirección aseguró que los daños mayores fueron ocasionados por “un grupo pequeñito de alumnos, una minoría” y destacó que cuando lo que estaba pasando dejó de ser un festejo, muchos alumnos no acompañaron, e incluso muchos vinieron inmediatamente a limpiar el colegio”. Por eso, explicó, las únicas sanciones fueron con los alumnos “que tuvieron un comportamiento más agresivo, más violento”.

Respecto al consumo de drogas, Camaño dijo que el Liceo Francés no está “en una burbuja”. “Nosotros no somos ajenos a la presencia de drogas, sea alcohol, tabaco, marihuana o cualquier otra, pero el consumo dentro de la institución no tiene lugar, salvo que nosotros no sepamos”.

Aseguraron que los estudiantes asumieron los gastos “de forma voluntaria”.

Las autoridades del Liceo Francés afirmaron que no hubo presencia policial dentro de la institución. “Después vino la Policía cuando los alumnos estaban en el techo y no querían bajar, incluso los vecino llamaron por teléfono”, agregaron.

La denuncia policial hecha por el liceo fue “en función de que hubo gente que no pertenecía a la institución, que ingresó al liceo sin permiso; y también contra aquellos que hicieron destrozos y tuvieron un comportamiento vandálico”.

Evaluando las medidas tomadas, la Dirección coincidió en que “es difícil ser quien pone límites, es difícil ser el que dice ‘no’. Pero estamos en un rol en que poner límites forma parte nuestra tarea”.

Reconocieron que “el famoso “bullying” existe y están tratando de combatirlo. “Te mentiría si te diría acá todo es paz y amor”, agregó Camaño. “Sí, el liceo ha tenido problemas, pero estamos trabajando en eso desde diferentes ámbitos. Hay una psicóloga especialista en violencia escolar, estamos tratando de generar una política que acá en Uruguay se le llama acá ‘Proyecto de centros’, que nos permita educar en la prevención. Pero no es fácil, porque los jóvenes cada vez más están expuestos distintas influencias, como las redes sociales. Es muy complejo y es cierto que ha habido problemas pero creo que nuestra virtud es que tratamos de acercarnos al problema y resolverlo”.

Por otro lado, remarcaron que “felizmente no hubo heridos”. “Pero tú imaginate, un movimiento de jóvenes corriendo por un pasillo, donde obviamente no te dicen ‘permiso, ¿puedo pasar?’”.

 

Este informe fue elaborado y redactado por la alumna Camila Ginés, para la materia Introducción al Periodismo, dictada por Leonardo Haberkorn, del segundo semestre de la Licenciatura en Comunicación.