El principal del Sindicato de Trabajadores del Frigorífico Florida, dijo que no se quiere otra crónica de muerte anunciada.

Ya hemos perdido una fuente laboral como la que está a nuestras espaldas y vemos que se va de la mano nuestra curtiembre”, dijo Sebastián Robinson, señalando a la planta cerrada donde antes trabajaban 300 empleados.

Robinson no duda en reconocer el apoyo de su pueblo. “Queremos, con el apoyo que hemos tenido de la sociedad floridense, inculcarle al gobierno que la gente quiere trabajar, quiere que el gobierno de sus soluciones propias en base a los dos proyectos de reapertura que hay para las dos empresas”, recordó.

Agregó que el impacto local no tiene antecedentes. “Esto repercute en la sociedad y en la economía de Florida. Sabemos que es algo histórico y no hemos tenido actuaciones para algo así porque no había pasado antes”.

En ese sentido, afirmó que “nunca se había llegado a este desempleo en Florida y no queremos que sea la crónica de una muerte anunciada. Si salen las dos empresas mejor, pero es solo poner un poco más de esfuerzo de parte del gobierno y se sale adelante”, concluyó.