La jueza María Noel Odriozola comenzó a interrogar a las amigas de Nadia Cachés. También recibió los informes forenses. Todavía no se sabe cómo murió la joven, aunque sigue siendo firme la hipótesis de homicidio.

Así describe hoy la crónica de El País sobre un nuevo capítulo del suceso que aún no devela demasiado. El sábado el hallazgo de un cráneo, fémur y húmero, de Nadia como confirmaron las pericias de Técnica, cambió el giro de la investigación.

La Suprema Corte informó que el examen del antropólogo cuyo resultado se supo ayer «establece que no existen rastros de violencia en los huesos hallados ni en el cráneo».

Según el mismo informe de la Corte, los interrogados han sido el entorno más íntimo -padre, madre, hermanos y amigos-. «También se interrogó a tres personas que aseguraban haberla visto en Canelones la noche de la desaparición. No surgió nada en la pesquisa relacionada con un supuesto hombre en un auto blanco que podría tener vinculación con el caso», expresa el informe. Una de sus amigas también fue llevada a la sede judicial para tomarle declaraciones. «Toda persona es sospechosa, incluyendo padres, madres, amigos todo con la misma probabilidad», señalaron los informantes.

Los investigadores consultados indicaron que desfilaron alrededor de 80 personas por la Dirección de Investigaciones. Y anunciaron que varias de ellas posiblemente volverán a la sede judicial en calidad de indagados y no de testigos. También se informó a El País que los interrogados, no tan cercanos, aportaron elementos que cuando no había restos, posiblemente no tenían sentido. Pero que hoy «se tomarán de otra forma y tal vez aporten algo».

En materia de inspecciones y allanamientos hubo «varias inspecciones en la casa del padre de la chica». Aquí el comunicado aporta además que el ADN no pudo determinar el «origen de la sangre hallada en las prendas» ni su antigüedad. Consultados al respecto los efectivos policiales, se negaron a responder si se trata de una sábana encontrada en la vivienda donde Nadia vivía. Este extremo está instalado en el colectivo popular pero nunca ha sido confirmado oficialmente.

La Policía estaría dispuesta a pedir otros exámenes, aunque declinaron informar en qué consisten. Esto será posible si los huesos han resistido el paso del tiempo, la lluvia y el fuego manteniendo las evidencias.

Como dato novedoso el informe divulgado ayer por la SCJ agrega que Nadia Cachés tenía pendiente una visita al ginecólogo en una fecha posterior a su desaparición.