Un ex funcionario de un servicio de acompañantes denunció la práctica sistemática de la aceleración de la muerte de pacientes por parte de enfermeros de hospitales mediante la inyección de morfina y otros medicamentos. La denuncia, según la crónica de El Observador, fue realizada por Leonardo San Román al programa Santo y Seña de Canal 4, que en la noche del jueves inició Ignacio Álvarez.
Los enfermeros realizan muchas veces la práctica –a la que llamaban “fumigaciones”– cuando necesitaban camas en los centros de salud. En tanto, una enfermera que trabaja en una mutualista de Montevideo –y que formuló las denuncias en el programa de TV sin revelar su identidad– sostuvo que muchas veces sus colegas reciben la “orden” de liberar camas.
“Ví situaciones muy graves: como escuchar que dicen ‘necesito las camas, entonces nos dedicamos a fumigar’”, dijo el ex acompañante. “Con fumigamos nos referimos a la morfina, y muchas veces no tiene que ser morfina; así sea un diurético, si yo multiplico las ampollas, te baja tanto la presión y te mata”, explicó San Román.
En el mismo sentido del acompañante, la enfermera de la mutualista dijo que había “una orden” para acelerar las muertes. “Muchas veces no podés hacer otra cosa; le planteábamos a la nurse y se encogía de hombros como diciendo ‘es el sistema’”, relató. “Creo que es una mezcla de cosas: son políticas de la institución, creo que son protocolos mal utilizados, porque se sabe que todo paciente oncológico terminal está como protocolo la sedo analgesia. Pero una cosa es que esté protocolizado y otra cosa es que se le de un mal uso”, agregó.
Los denunciantes afirmaron en el programa de TV, que están dispuestos a comparecer ante la Justicia por sus dichos.
Ante la gravedad de las denuncias el presidente del Sindicato Médico, Martín Rebella, dijo a El Observador que si un funcionario “tiene el conocimiento de un delito lo tiene que denunciar”. En ese sentido sostuvo que la Justicia deberá actuar de oficio e instó a los trabajadores a dar a conocer los casos.
“Un enfermero tiene que cumplir las indicaciones medicas en el marco de la relación laboral normal pero no existe la obediencia debida para estos casos que se denuncian”, advirtió.
San Román sostuvo que la práctica es generalizada porque los enfermeros “tienen el control”. “Es que los crónicos son un gasto, y las camas se necesitan. Yo me hago cargo de todo lo que digo, palabra por palabra porque lo he vivido”, concluyó el ex funcionario de la salud.