Cuando Mabel salió a la puerta de su casa el pasado sábado sobre las 16.30 no podía creer lo que veía. La pareja de vecinos que conocía hace más de 15 años, yacía en el piso. La mujer, estaba muerta, y su esposo, aún conciente en estado de schock. Ambos iban en moto, con casco por Horacio Quiroga, de oeste a este, en el barrio Burastero.

Contramano, ebrio, y sin prestar atención, E.G.M.B.S, de 37 años, había salido así desde su garaje a sólo 50 metros. El Chevrolet Vectra embistió a la pareja. El hombre fue arrastrado con la moto, su esposa “voló cerca de siete metros por encima”. Reina Isabel Romero de Méndez, su esposa de 58 años, cayó muerta.

Juan Francisco Méndez, conductor de la moto, fue llevado al hospital y sometido a operaciones por una fractura de pelvis, además de varias heridas. Luego pasó a CTI, pero no resistió a sus 59 años tantos golpes, y falleció pocas horas después.

Eran muy trabajadores. Esa era la hora de su pasada. Reina trabajaba cuidando enfermos, y todos los días, a las cuatro y media de la tarde, Juan la llevaba en moto a trabajar. Eran excelentes, buenas personas que no molestaban a nadie desde hace más de 15 años, que fue cuando yo llegué y los conocí”, contó Mabel a FloridAdiariO.

La pareja había salido de su casa, a poco más de 150 metros del lugar. Transitaban por su mano, y antes de llegar al cruce con Herrera y Reisig, el auto apareció de golpe. “Un golpe y como un estruendo. Eso fue lo que sentí. Miré por la ventana y el hombre estaba tirado pero ´despierto´”, contó otro de los testigos.

Por detrás del auto estaba caída Reina, a varios metros, “y quieta, muy quieta”, recordó Mabel. Con buena visibilidad a esa hora del día, yendo la moto por su mano correcta, muchos no entendieron en primera instancia la causa del accidente.

Pero la intervención del alcohol lo explicó todo. El análisis de espirometría resultó en 8,1 decigramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del límite de 3 decigramos

Con todos los detalles ante la justicia, E.G.M.B.S, de 37 años, fue procesado por homicidio culposo y derivado a la cárcel de Florida.

Anoche no dormí. No podía dejar de pensar en ellos. Eran unos buenos vecinos y nunca imaginé que iban a morir frente a mi casa”.