Remarcó que llegaba en su calidad de precandidato, no de presidente del directorio. Anunció que este sería el continuismo del lacallismo, y de un Lacalle que no se fue. Alentó a asumir una actitud unida en el Partido Nacional. Criticó al gobierno del FA por la desigualdad en varias áreas y lo acusó de clientelismo. Y arengó a una única batalla por la conquista del gobierno ante una situación desesperante del Uruguay. Empero, aclaró, que no está en campaña política.

El político de profesión, de 57 años, Luis Alberto Heber, llegó a Florida este fin de semana acompañado por otra precandidata nacionalista de la misma edad: la ex ministra de Trabajo, Analía Piñeyrua, quien se convierte en la primera mujer que inicia una carrera rumbo a una posible presidencia.

Los blancos los esperaron y escucharon atentos en el segundo piso del Club Florida, con una bandera blanca y celeste de lado a lado, aplaudiendo cada

discurso y sonriendo con cada broma que hacían los precandidatos. Apoyando las precandidaturas y hasta la participación en un futuro gobierno como alentó el intendente Carlos Enciso que estuvo en la mesa junto al diputado José Andrés Arocena, entre otros dirigentes.

Heber reconoce estar al frente de una interna de cuchillas que siempre, en algún momento, los líderes de este partido tienen hacer guardar en las vainas de la unidad.

Siempre peleas no. No es así. Si es ella va, voy atrás de ella, encantado de empujar. Si soy yo, cincho. Si no empujo, unidos”, enfatizó.

Apuntó que “hay mucho futuro y presente, una actitud de unidad y una sensación de necesidad de un nuevo proceso”. Mencionó a Francisco Gallinal, no como adversario sino “como parte integrante de herrerismo”.

Nuestro movimiento ha triunfado en las internas pasadas y busca que se genere un candidato en la continuidad de (Luis Alberto) Lacalle en el Partido Nacional que no se ha retirado, y que tiene su continuidad porque la gente que lo votó no desaparece”.

En “armonía” y en “colectivo” anunció que Unidad Nacional (UNA) tiene “un formidable equipo”.

¿CAMPAÑA? “Estamos convocando para que se hagan la idea, no pidiendo el voto como el Frente Amplio, que si estaba en campaña”. “Acá -dijo- no importa quien gane el partido. No habrá críticas a ningún otro blanco, a ningún compañero, porque vamos a dar una batalla que importa, no en la interna, sino para ganar el gobierno y de esa manera cambiar una situación que desespera por la incapacidad de gestión y gobierno”.

Insistiendo con tener un gran equipo para gobernar, y con que este, es el momento oportuno, Heber dijo que “el pueblo merece que se derrame ese beneficio para alcanzar un horizonte mejor para decir que hay una esperanza en el país y se llama Partido Nacional”.

Somos dos de ellos (precandidatos) no una formula concluyente. Y sea quien sea el otro vamos a estar detrás apoyándolo”, dijo Piñeyrua. En la misma línea de Heber, la abogada y madre de dos hijos, dijo que esta vez “estamos convencidos de que se puede ganar la elección de 2014”.

Aseguró que es la primera vez “que se ha conformado un equipo para llegar al triunfo”. Ser gobierno, según Piñeyrua, es de “imperiosa necesidad”. Allí, ingresó en la crítica y se acordó de Tabaré Vázquez, quien con claro perfil de candidato para la izquierda, ha sido puesto en la mira. “Todas las semanas pasan cosas en el Uruguay precipitando a nuestro pobre país y que lo divide entre peores y mejores. Esto empieza con Vázquez y el deterioro en materia de seguridad y hasta el día de hoy se le hecha agua al vino de las preocupaciones. Es la izquierda, no es Mujica que lo termina y puede llamar a confusión por su léxico.

La cohesión social que hoy tenemos es una sociedad desintegrada”. La precandidata sostuvo que “con el mismo talante progresista del gobierno de Lacalle, en un ambiente de desesperación de la gente y la sensación de que el país se nos va de las manos, y con vocación y fuerza, tenemos la imperiosa necesidad de sacarlos.

Hay que sacarlos, agarrarnos las manos y juntar fuerzas porque sólo así podemos sacarlos”.

DE RODILLAS Y HACIENDO REVERENCIAS. “Así está el Uruguay en la región. Con la bonanza económica que hay no se ha podido revertir una caótica situación de seguridad, desigualdad en la educación y también en la pobreza”, criticó Heber.

El fracaso -dijo – se muestra poniendo preso a quien trabaja, a la gente honesta, mientras que el delincuente está comprendido y amparado. Se invierte el rol del orden de la sociedad y no vemos soluciones.

Analía demostró que el gobierno no rescata a los pobres, los mantiene y genera clientelismo. Esto fue denunciado, y lo dijo Marina Arismendi. No cumplieron con la promesa”.