«Acá no hay Mides, y el Inau conoce lo que pasa», dijeron varios vecinos a FloridAdiariO. «No puedo decirlo, pero los principales problemas de Sarandí Grande son de caracter social», afirmó una alta autoridad de la ciudad norte. “La policía cumplió pero el daño igual es irreparable”, se indicó tras el procesamiento.

El violador de 28 años, que abusó de su hermana de 8, fue enviado a prisión. El hombre, con varios antecedentes penales, fue procesado por un delito de violación especialmente agravada con un delito de lesiones personales. Tras este daño irreparable para la menor, los vecinos insistieron en señalar que se podría haber evitado y que la situación se conocía.

¿Hasta cuándo seguiremos yendo a la guerra con un tenedor? La realidad que viven nuestros gurises va más allá de lo que podemos hacer como docentes. No porque no seamos capaces, sino porque no fuimos formados para esa labor”, opinó un maestro que se desempeña en la ciudad sarandiense.

Nosotros hemos ido a reclamar al Inau por esto y obvio que hasta ahora no se había hecho mucho porque sino, esto no pasaba”, dijo una ofuscada mujer en la puerta de la seccional 4ta. de Sarandí Grande, donde señalaron que el reclamo a los policías era “el único recurso que nos quedaba”.

Pero vecinos y maestros también indicaron que hace falta control también en los centros escolares, donde los casos pueden llegar a detectarse, aunque no se cuenta con las herramientas necesarias.

Se necesita seguimiento y apoyo contínuo de profesionales (psicólogos, psiquiátras, asistentes sociales, agentes comunitarios, etc) que detecten y apoyen a los gurises más desprotegidos y en condiciones de vulnerabilidad social. En estos días, la pobreza no es económica, la pobreza es de valores.

Las escuelas deben contar con el apoyo contínuo de profesionales que apoyen a est@s niñ@s y familias que viven en situaciones de violencia física y psicológica. ¿Queremos tapar el sol con el dedo?”, cuestionó el docente.

Si seguimos por ese camino seguirán apareciendo casos tan horrendos y lamentables como los que nos tocan vivir en estas horas”, recordó.

SEÑALES. Trastornos de conducta y dificultades en el aprendizaje. Enojo, frustración y poco control personal. Tristeza, depresión, desordenes de comportamiento. Ausencias del colegio. Aislamiento, soledad, temor. Poco autoestima y sensación de impotencia. Constante temor hacia el hogar y los padres. Confusión e inseguridad. Exagerada necesidad de sobresalir o llamar la atención. Agresividad o pasividad excesiva frente a otros niños o retraimiento frente a otros niños como producto de sentirse despreciable, son solo algunas de las señales por las que se puede detectar a un niño o niña que sufre de maltrato o violencia familiar.

Según varios estudios, se considera niños abusados o maltratados, cualquier acción u omisión no accidental por parte de los padres o de aquellos que cuiden a un niño o niña, que le provoque daño físico o psicológico.

En niños y adolescentes, los chicos criados en hogares con violencia aprenden a conseguir lo que quieren a través de la agresión, aprenden que quienes los aman también los hieren, y aprenden que la violencia y el dolor son parte aceptable en la vida.

Estos aspectos, son los que reclaman los vecinos en Sarandí Grande que se eviten “porque los casos existen”.